Se desacelera crecimiento de enví­os de las remesas al paí­s


Julio Suárez, vicepresidente del Banguat, reconoció que las condiciones internacionales no son positivas para Guatemala, entre las que destaca la desaceleración del enví­o de remesas.

Los ingresos del paí­s por concepto de remesas reportaron una caí­da de 5% en el último año. Analistas aseguran que las causas se encuentran en las condiciones económicas y la polí­tica migratoria estadounidense.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

De acuerdo con estudios del Banco de Guatemala, el crecimiento de las remesas familiares enviadas hacia Guatemala en el primer semestre de 2008 fue de 7%, mientras que en el mismo perí­odo del año pasado se estimó en 12 por ciento.

Julio Suárez, vicepresidente del Banguat, reconoce que existe una desaceleración de 5% en el flujo de enví­os de dinero hacia Guatemala, sin embargo también señala que la tasa de crecimiento continúa siendo significativa.

En lo que va del año, la banca reporta que han ingreso aproximadamente US$4 mil millones en remesas, lo cual dista considerablemente de los reportes de años pasados.

Analistas polí­ticos y económicos adjudican la baja en el flujo de las remesas familiares a las condiciones de vida en Estados Unidos, donde habita una importante cantidad de migrantes guatemaltecos, la mayorí­a en condiciones de ilegalidad.

Persecución

Ubaldo Villatoro, director de la Mesa Nacional para las Migraciones (Menamig), refiere que la polí­tica migratoria de EE.UU. ha hecho más difí­cil la situación para los connacionales que viven en ese paí­s.

«El status migratorio incierto de miles de guatemaltecos es un obstáculo que les impide obtener un empleo, en algunos casos logran conseguir un trabajo, pero con salarios por debajo del mí­nimo, lo cual les impide enviar dinero a sus familiares».

Para Villatoro, la caí­da en el flujo de remesas es un indicador de que los guatemaltecos no están pasando por buenos momentos en el extranjero, ya que eso significa que cada vez se reduce el excedente de dinero en sus finanzas.

En el caso de los migrantes que viven en las ciudades cercanas a la adyacencia entre EE.UU. Y México, el analista asegura que éstos corren con más dificultades para conseguir un empleo y hacerse de ahorros, ya que la violencia racial es intensa y las posibilidades de desarrollo humano son mí­nimas.

Una de las principales amenazas para los latinoamericanos que migran hacia tierras norteamericanas son los «cazadores de mojados» o «minuteman», quienes se encargan de atrapar a los indocumentados que intentan cruzar la frontera y además, se muestran reacios a convivir con quienes consiguieron un estatus legal.

Recesión

Las dificultades para los migrantes no se limitan a la polí­tica, también las condiciones económicas en EE.UU. se muestran desfavorables para los ciudadanos norteamericanos y más aún para los extranjeros.

La crisis de los subprime, de la cual aún no se recupera la economí­a estadounidense, aunada al incremento de los precios de petróleo y la caí­da en la cotización del dólar han provocado que el costo de la vida se eleve de forma descomunal en ese paí­s del Norte.

Jorge Santos, del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos, señala que la capacidad de ahorro de los migrantes se reducirá cada vez más, mientras que continúen incrementándose los precios de los bienes básicos.

«La comida, el vestuario y los servicios básicos tienen precios cada dí­a más altos y muchas veces los guatemaltecos no pueden pagarlos porque los salarios que ganan se hacen insuficientes (…) algunos no tienen dinero para vivir mucho menos para enviar a sus familiares».

La recesión en la economí­a estadounidense se ve cada vez más cercana en la medida que la desaceleración impacta a los precios de los commodities y del crudo, que lleva consigo el alza en la canasta básica de alimentos y condiciones más difí­ciles para los migrantes guatemaltecos.