Uno de los asuntos que merecen la prioridad en atención por parte del nuevo equipo gobernante, es LA RECUPERACIí“N DE LOS BIENES DEL ESTADO, es decir, recuperar todos aquellos activos que fueron cedidos por medio de dudosas «concesiones» a organizaciones fantasmas denominadas Organizaciones No Gubernamentales así como a supuestos y mañosos «empresarios» quienes disfrutan derechos de usufructo de bienes inmuebles nacionales hasta por el término de 50 años.
Es una lástima que el pueblo guatemalteco de forma usual agache la cabeza y tenga miedo de exigir sus derechos personales ante las autoridades; nuestra cultura de sumisión «envalentona» a todos aquellos ladrones y depredadores del Estado permitiéndoles hacer lo que se les da la gana sin el atisbo de una protesta.
Y como los diferentes equipos gobernantes durante los últimos 50 años le tomaron el pulso a la población y supieron que no habría problema alguno, entonces se despacharon con la cuchara grande y cometieron delitos de robo, hurto, apropiación indebida sin empacho alguno con el contubernio de los funcionarios de turno.
La mayoría de gobernantes que ejercieron el poder en Guatemala, fueron títeres del gran capital que maneja con los hilos del soborno y compra de voluntades el futuro político del país, que traducido a una palabra es: HOY.
La Historia de Guatemala, nos muestra las diferentes formas en que los ex gobernantes se apropiaron de los bienes nacionales, y hasta los han transado con gobernantes extranjeros por miedo, ignorancia o bien porque la circunstancia de ser Presidente de la República, los ha hecho creerse dotados de una inteligencia superior a la de demás ciudadanos SABELOTODO, PODEROSO, PRETENCIOSO, ABUSIVO y hasta CON AUTORIDAD DIVINA (en algunos casos).
Fundamentados con la autoridad legal, estos personajes decidieron el futuro de miles de inmuebles en toda la República (incluyendo fincas nacionales) y miles de miles de millones de quetzales destinados para la obra social o de infraestructura. Desde Gabino Gaínza hasta el último Presidente, pasando por los Jefes de Estado, Triunviros, o simples y vulgares asaltantes del poder (golpes de Estado usualmente liderados por militares), robaron de diversas formas el patrimonio del Estado, haya sido para beneficio personal o bien para entidades religiosas.
En pocas palabras, se debe iniciar el proyecto de recuperación de los bienes del Estado por los medios legales correspondientes; y capacitar a los integrantes de los equipos de gobierno para que dirijan, administren y tutelen al Estado como prioridad institucional. Necesitamos que se legisle al respecto.
YA NO MíS «CONCESIONES» A ENTIDADES PRIVADAS, ni en el ramo de salud, ni en educación ni en ningún otro rubro porque hay suficientes funcionarios profesionales guatemaltecos que PUEDEN hacer dicho trabajo. En mi próximo artículo abordaré el tema de las cantidades millonarias que invierte la iniciativa privada en las campañas electorales para conservar sus «privilegios».