Se agudiza el conflicto social en las Antillas francesas


El colectivo LKP, convocante de la huelga general contra la carestí­a de la vida que paraliza la isla antillesa francesa de Guadalupe, anunció la intensificación del movimiento tras la negativa del gobierno a financiar un aumento de 200 euros de los salarios más bajos.


Elie Domota, portavoz del colectivo LKP, integrado pr sindicatos, organizaciones polí­ticas y asociaciones, prometió «el fortalecimiento» de la huelga general, después de que el primer ministro Franí§ois Fillon dejara en manos de los interlocutores sociales la resolución del conflicto.

Domota estimó que Fillón «tiene miedo del contagio» del movimiento a los otros departamentos de ultramar y sostuvo que la patronal «no quiere gastar ni un centavo» y «exige que el Estado le dé dinero para pagar a los negros».

La patronal de Guadalupe reclamaba una exoneración de impuestos de un monto de 108 millones de euros para poder financiar el aumento de 200 euros para los salarios más bajo, una de las principales reinvindicaciones del movimiento.

El domingo, este aumento habí­a sido el objeto de un preacuerdo entre los huelguistas y los empresarios, que habí­an puesto como condición para ratificarlo que el financiamiento estuviese a cargo del Estado.

El ministro para Ultramar, Yves Jégo, que habí­a llegado a Guadalupe doce dí­as después de iniciada la huelga general para «encontrar soluciones» y volvió el domingo a Parí­s para presentar la situación ante los ministros reunidos el martes en una sesión de crisis.

«Evidentemente, el Estado no va a sustituir a los interlocutores sociales en las responsabilidades que les corresponden», declaró el Primer Ministro después de la reunión, ofreciendo a cambio la mediación del gobierno.

Jégo volvió el miércoles de madrugada a Guadalupe, anunciando que «a partir de este año, el Estado movilizará casi 180 millones de euros para la aplicación de todos los puntos evocados en las negociaciones».