La crisis política que vive Guatemala tras el crimen de un abogado que acusó al presidente ílvaro Colom de su muerte, se reavivó ayer luego que el principal líder de oposición, el general retirado Otto Pérez, denunció un supuesto plan para asesinarlo.
Pérez afirmó en rueda de prensa que el plan era matarlo a él y a la diputada Roxana Baldetti, y que salió a la luz debido a que un presunto detractor no aceptó ser reclutado y acudió a la Fiscalía para denunciar el atentado.
El político hizo el anuncio un día después de que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidiera a los guatemaltecos unidad, respeto a la gobernabilidad y fortalecimiento del sistema judicial, ante el escándalo provocado por el video del abogado Rodrigo Rosenberg, en el que antes de morir acribillado acusó a Colom de su muerte.
En el video, grabado tres días antes de ser asesinado, el pasado 10 de mayo, Rosenberg no sólo responsabiliza de su futuro asesinato a Colom, sino también a la primera dama Sandra Torres, y a su secretario privado, Gustavo Alejos.
«Espero que en las próximas semanas tengamos avances efectivos (en la investigación), porque es importante pacificar los espíritus, para evitar la confrontación», afirmó Insulza la noche del lunes al concluir su visita de un día.
Rosenberg también acusó a Colom y sus allegados por las muertes del empresario Khalil Musa y su hija Marjorie Musa, asesinados el 14 de abril anterior.
Las acusaciones han provocado la mayor crisis política en la historia reciente de Guatemala.
Miles de guatemaltecos han salido a las calles a pedir la renuncia de Colom y a exigir que se haga justicia, mientras que otros miles se han manifestado en respaldo del gobernante y su esposa.
Sin embargo, la declaración de Pérez volvió a causar revuelo, aunque la Policía dice no tener conocimiento sobre la denuncia del plan, supuestamente fraguado por un grupo de sicarios y «policías corruptos».
Pérez explicó que el presunto delator presentó la denuncia el pasado 12 de mayo en la Fiscalía de Quetzaltenango, 200 km al oeste de la capital, la cual fue ratificada ante la juez Patricia Rivera, pero hasta el momento no aparece en el registro del sistema judicial.
El mismo denunciante, ahora testigo protegido, aseguró que las personas que trataron de «reclutarlo» para cometer los crímenes y otros ilícitos le iban a pagar 100.000 dólares mensuales si integraba la banda.
A raíz de la querella, las autoridades capturaron a otro presunto miembro de la banda, identificado como Juan Antonio Ordóñez.
Pérez, quien perdió las elecciones frente a Colom, indicó que hizo público el plan después de que salió a la luz el video de Rosenberg con sus graves señalamientos.
El líder de la oposición pidió a las autoridades que investiguen la denuncia y capturen a los supuestos autores intelectuales, al tiempo que orientó sus críticas contra el gobierno.
Asimismo, dijo que la víspera se reunió con Insulza, pero que no le informó sobre el plan para asesinarlo para «no aprovecharse de la situación».
Pérez también rechazó que la denuncia sea parte de un plan de desestabilización en contra del gobierno, como ha insistido Colom.