El presidente turco, Abdulá Gul, afirmó el jueves que su país está «agotando su paciencia» y que va a erradicar las bases de los rebeldes kurdos que operan en el norte de Irak, mientras se espera la llegada a Ankara de una delegación iraquí.
«Respetamos la integridad territorial y la unidad de Irak, (pero) estamos agotando nuestra paciencia y no toleraremos que el suelo iraquí sea utilizado para actividades terroristas», declaró Gul durante una reunión en Ankara de los países ribereños del Mar Negro.
«Estamos totalmente resueltos a tomar las medidas necesarias para poner fin a esa amenaza», añadió.
Las declaraciones de Gul se producen mientras Ankara espera la llegada de una delegación iraquí para negociar con las autoridades turcas sobre la actitud a tomar ante el PKK.
En la frontera, la actividad militar crece, según la prensa turca.
Tropas turcas rechazaron el miércoles, con apoyo de blindados y disparos de artillería, un ataque de los rebeldes del PKK contra un puesto de avanzada de los soldados en Yesilova, en un punto fronterizo con Irak e Irán, según los diarios, que señalaron entre 80 y 100 atacantes del PKK y al menos 30 guerrilleros muertos.
La información no fue confirmada por las autoridades turcas.
El diario de gran circulación Sabah se refirió por su parte a una incursión de 300 comandos turcos en territorio iraquí. Según este periódico, los soldados habrían penetrado 10 km para atacar los campamentos del PKK, una información que tampoco pudo ser corroborada.
Un alto responsable militar estadounidense indicó el miércoles que no estaba al corriente de ataques aéreos o incursiones turcas en el norte de Irak.
En ese clima de tensión, una delegación iraquí de siete miembros tenía previsto llegar a las 14H00 GMT a Ankara, según fuentes diplomáticas iraquíes, para intentar evitar una intervención unilateral turca en el norte de Irak.
El parlamento turco autorizó la semana pasada el recurso a una intervención armada si fuese necesario para neutralizar al PKK.
El ministerio turco de Relaciones Exteriores aseguró el jueves que no podía dar detalles de la visita de los iraquíes, aunque el jefe de la diplomacia, Ali Babacan, advirtió el martes que esos enviados especiales deberían llegar «con propuestas concretas».
«En caso contrario, una visita de ese tipo no tiene sentido», añadió.
La tensión creció peligrosamente tras el ataque del domingo contra una posición militar turca cerca de la frontera. Los rebeldes kurdos mataron a 12 soldados y capturaron a otros ocho, lo que desató la cólera de la opinión pública turca.
En los enfrentamientos tras ese ataque, 34 rebeldes murieron, afirmó el ejército.
El Consejo Nacional de Seguridad turco sugirió sanciones económicas contra la comunidad kurda de Irak, recordó este jueves la prensa turca.
Ello significaría interrumpir el tráfico rodado en esa frontera, y desviar los camiones turcos por Siria, para no alterar el comercio con Irak, que asciende a unos 3.000 millones de dólares anuales.
Ese bloqueo le costaría unos 400 millones de dólares (280 millones de euros) al año al Kurdistán iraquí, aseguró el diario de gran tirada Hurriyet.
Estados Unidos está «haciendo lo que puede» para obtener la liberación de los ocho soldados turcos capturados el pasado domingo por rebeldes kurdos, tras una emboscada en la que murieron otros 12 soldados, informó un alto funcionario estadounidense este jueves.
«Mi gobierno está consternado por el reciente ataque», dijo Matthew Bryza, subsecretario de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos.
«Estamos haciendo lo que podemos, trabajando con el gobierno turco y el iraquí para asegurarnos que los rehenes sean liberados», dijo.
Bryza habló durante una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de países ribereños del Mar Negro.
El alto funcionario reiteró el compromiso del gobierno de Washington para ayudar a Turquía a combatir al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), cuyas bases en el norte de Irak despiertan la cólera del gobierno turco.
«Hemos hecho una serie de promesas de eliminar la amenaza terrorista del PKK. Lo decimos en serio», aseguró Bryza.