Se abrió indagación contra Scotland Yard


Más de mil dí­as después de que el brasileño Jean Charles de Menezes fuera abatido por error por la policí­a británica, la investigación pública sobre las circunstancias de su muerte se abrió este lunes de mañana en una corte improvisada en un campo de cricket del sur de Londres.


La corte, en el salón John Mayor del campo de cricket Oval, estaba repleta de abogados de las dos partes, separados del público por pantallas detrás de las cuales se sentaba un pequeño grupo de periodistas – la mayorí­a habí­a sido agrupada en un edificio anexo – y miembros de la familia.

Por parte de la familia estaban en la corte Alex Pereira, Alessandro Pereira y Patricia da Silva Armani, primos de De Menezes, que fue acribillado de siete disparos a la cabeza en un vagón del metro londinense el 22 de julio del 2005.

En el edificio frente al verde campo de cricket, hoy fuertemente custodiado, activistas de la campaña «Justicia para Jean» habí­an colgado una gran banderola en la que reclamaban: «Investigación, no encubrimiento», mientras otros en la calle portaban pancartas en que se leí­a: «Tres años sin justicia».

En total, medio centenar de policí­as prestarán testimonio de manera anónima sobre los sucesos ocurridos la mañana en que el electricista brasileño de 27 años, que se dirigí­a como todos los dí­as al trabajo, fue abatido a quemarropa por dos policí­as, que lo tomaron por un kamikaze.

La indagación, que empezó el lunes con la selección de los once miembros del jurado, debí­a celebrarse en el tribunal de Southwark, sur de Londres, pero esa corte es demasiado pequeña para acoger a los numerosos abogados, periodistas y público interesados en este caso, indicó a la AFP un miembro de la corte.

Varios jóvenes con camisetas de la campaña Justicia para Jean, que desde la muerte de De Menezes han luchado sin tregua, junto con los familiares y sus representantes legales, para que se investigue lo que califican de «asesinato», asistieron a la apertura de la indagación.

Los padres de Jean Charles vendrán en octubre para asistir a la investigación, en la que por primera vez prestarán testimonio los dos policí­as que apretaron el gatillo contra su hijo. «Lo mataron como un perro», dijo la madre, Marí­a, cuando vino a Londres en setiembre del 2005.

Hasta ahora, ningún oficial de Scotland Yard – ni su jefe, Ian Blair, ni los casi 20 agentes que participaron en la operación, ni tampoco los policí­as que apretaron el gatillo- han sido procesados, por lo que la familia reclamó la apertura de una investigación judicial.

Esta indagación podrí­a costarle la renuncia del jefe de la policí­a metropolitana, que sigue en su puesto pese a que Scotland Yard fue declarado culpable el año pasado por un tribunal de Londres de violar las regulaciones de seguridad, en el operativo en que murió De Menezes.

«Esta indagación es totalmente nueva. Es un proceso nuevo. Nadie puede decirles qué deben decidir», les dijo al jurado – seis mujeres y cinco hombres – el responsable de la corte, Sir Michael Wright.

Agregó que 48 de los agentes policiales van a prestar evidencia detrás de una cortina negra, pero que los miembros del jurado podrán verlos.

De Menezes fue ultimado dos semanas después de los atentados contra los transportes públicos londinenses, de julio de 2005, que dejaron 52 muertos, y al dí­a siguiente de una serie de atentados fallidos en Londres.

Mientras la policí­a antiterrorista buscaba nerviosamente a los terroristas, unos agentes tomaron a De Menezes por uno de ellos, lo siguieron en la calle, se subieron con él en un ómnibus, lo siguieron luego en el metro, hasta que lo abatieron en un vagón, ante el asombro de los demás pasajeros.

La indagación del inmigrante brasileño es similar a la que se celebró para esclarecer la muerte de la princesa Diana de Gales y su novio, Dodi al Fayed, que dictaminó en abril pasado que la muerte de la pareja habí­a sido un accidente, no un asesinato.

Este tipo de investigación pública -un procedimiento jurí­dico especí­fico a Inglaterra y Gales- tiene como objetivo determinar las causas de una muerte en caso de circunstancias violentas o inexplicadas.

No es un proceso, ni se pronuncia condena alguna, pero las conclusiones del jurado pueden ser la base de otros pasos legales, como reclamar que los culpables rindan cuentas ante la justicia si el jurado concluye que la muerte fue un asesinato.

La Comisión Independiente de Quejas contra la Policí­a (IPCC, por sus siglas en inglés), que investigó el hecho, como sucede con todas las muertes ocurridas a manos de los cuerpos de seguridad, criticó directamente a Scotland Yard y a Blair, a quien acusó de tratar de impedir la investigación.