El traspaso de poderes comenzó extraoficialmente hoy en Francia, cuando el jefe de Estado saliente, Jacques Chirac, y el futuro presidente, Nicolas Sarkozy, de vuelta de su polémico crucero, presidieron juntos una ceremonia que conmemoró la abolición de esclavitud.
Sonrientes y aparentemente afectuosos pese a que sus relaciones no han sido especialmente cordiales en los últimos años, Sarkozy y Chirac acudieron juntos a esta ceremonia, uno de los últimos actos oficiales del jefe de Estado saliente, que pasará el testigo a su sucesor el 16 de mayo.
Pese a la cordialidad mostrada, la prensa francesa subrayó el jueves que Sarkozy no ha citado ni una sola vez el nombre del presidente saliente tras su victoria del domingo frente a la socialista Ségolí¨ne Royal, en la segunda vuelta de las presidenciales, en las que consiguió un 53% de los votos.
Los dos políticos se dieron cita el jueves por la mañana en el Elíseo, sede de la presidencia, y compartieron el mismo vehículo para dirigirse a los jardines de Luxemburgo de la capital francesa, donde se llevó a cabo este acto oficial en presencia de buena parte del gobierno saliente.
Bronceado después de pasar tres días en un lujoso yate en las costas de Malta, unas minivacaciones que provocaron las críticas de la izquierda y un ligero malestar entre sus compañeros de partido, Sarkozy mostró el jueves que quiere ponerse manos a la obra cuanto antes.
A primera hora de la mañana, el nuevo presidente se reunió con los diputados de su partido en la Asamblea Nacional, a los que les garantizó su intención de poner en marcha cuanto antes su gobierno y darse prisa en hacer realidad sus promesas de campaña.
«No estoy aquí con el objetivo de quedarme mucho tiempo sino con el deseo de actuar rápidamente», declaró el presidente electo, según los parlamentarios.
Según sus allegados, Sarkozy nombrará a un primer ministro el 17 de mayo, un día después de asumir la presidencia, y el resto del gobierno será conocido en los días venideros.
El nombre de Franí§ois Fillon, consejero político del nuevo presidente y ex ministro de Educación y Asuntos Sociales, suena con especial fuerza para ocupar el cargo de primer ministro.
Según los diputados, Sarkozy desea que su gobierno sea «abierto» y dé un lugar a políticos vinculados a la izquierda y al centro.
«La fidelidad afecta a los sentimientos, al gobierno se le pide eficacia», dijo Sarkozy a los parlamentarios garantizando que «no hará como en 1995».
En aquel año, cuando Chirac fue elegido, las divisiones internas del partido condujeron al nombramiento de un gobierno compuesto exclusivamente por fieles al mandatario.
La falta de resultados fue flagrante y Chirac disolvió el Parlamento en 1997 y convocó elecciones legislativas anticipadas, en las que la izquierda ganó y se impuso una cohabitación hasta 2002.
Sarkozy quiere lograr un equipo unido y plural de cara a las legislativas de junio, en las que espera conseguir una amplia mayoría en la Cámara de Diputados que le permita gobernar durante cinco años.
Tras la ceremonia del fin de la esclavitud, Chirac y Sarkozy recibieron juntos en el Elíseo a Saad Hariri, líder de la mayoría parlamentaria antisiria en Líbano e hijo de Rafic Hariri, ex primer ministro libanés asesinado en 2005 que era un gran amigo de Chirac.
El jefe de Estado saliente desea que su sucesor conceda el mismo valor que él a las relaciones con Líbano, donde hay desplegado un importante contingente de paz francés, y continúe los esfuerzos para crear un tribunal internacional que juzgue a los autores del asesinato de Hariri.
Mientras tanto, la agenda internacional del nuevo presidente comienza a rellenarse rápidamente. Está previsto que Sarkozy se reúna con el primer ministro británico, Tony Blair, el viernes en París, y que marque un encuentro con la canciller alemana Angela Merkel la semana que viene.
El Consejo Constitucional anunció hoy los resultados definitivos de la segunda vuelta de la elección presidencial francesa y proclamó presidente a Nicolas Sarkozy.
Una vez contados y verificados el 100% de los votos emitidos, el conservador Sarkozy obtuvo 18.983.138 sufragios, es decir un 53,06% de los votos, frente a los 16.790.440, un 46,94% del total, de su rival, la socialista Ségolí¨ne Royal, proclamó Jean Louis Debré, presidente del Consejo Constitucional en París.