Sarkozy inicia reformas en Gobierno


Compromiso. El presidente francés, Nicolás Sarkozy, inició con las reformas que prometió durante su campaña.

El mandatario francés, Nicolas Sarkozy, consideró abierto el miércoles su programa de reformas, con la adopción por parte del gobierno de un primer paquete de medidas fiscales, y prometió una polí­tica diferente y audaz que estará destinada a «todos» los ciudadanos.


Tres dí­as después de obtener la mayorí­a absoluta en la Cámara de Diputados y tras realizar varios cambios en el gobierno, el mandatario francés no quiso perder más tiempo para poner en marcha su ambicioso proyecto de ’ruptura’ con el pasado, prometido durante la campaña electoral.

«Quiero ejercer otra polí­tica (…) Todo lo que prometí­ cambiar, lo cambiaré (…) Lo que prometí­ reformar, lo reformaré. Es el mandato que recibimos del pueblo», declaró Sarkozy en un discurso ante los parlamentarios conservadores.

Con esta intención, el miércoles, el Consejo de ministros ya adoptó el primer proyecto de ley económica, que incluye costosas exoneraciones fiscales sobre las horas extraordinarias de trabajo o los derechos de sucesión, desgravaciones de impuestos en caso de préstamos inmobiliarios y la determinación de un lí­mite de ingresos que deben declararse a Hacienda.

El gobierno espera financiar este plan reduciendo el desperdicio del gasto público en los próximos cinco años. El texto será presentado a los diputados, reunidos en sesión extraordinaria en julio.

«En este mundo, lo más peligroso para los franceses serí­a permanecer inmóviles. Ninguna otra cosa condenarí­a más a Francia a la decadencia que un espí­ritu conservador y pusilánime. Nuestras únicas opciones son la audacia y la verdad», agregó Sarkozy.

En su encendido discurso de más de una hora, el mandatario pasó revista a los principales desafí­os y necesidades actuales de Francia: desde la pérdida del poder adquisitivo hasta la lucha contra el cáncer, pasando por la necesidad de revalorizar el trabajo o la necesidad de tener una Europa que proteja a sus ciudadanos.

«Los franceses hicieron una elección en las presidenciales y lo confirmaron el 10 y 17 de junio (en la primera y segunda vuelta de las legislativas). Esta elección será respetada», garantizó Sarkozy, de 52 años, elegido el 6 de mayo frente a la socialista Ségolí¨ne Royal.

El miércoles, el presidente se reunió por primera vez con todos sus ministros y secretarios de Estado. En el equipo de gobierno hay más mujeres que nunca, tres de ellas de origen africano y magrebí­, y fueron incluidos nombres conocidos de la izquierda y el centro, como el titular de Exteriores Bernard Kouchner, una actitud que valió numerosas crí­ticas socialistas al mandatario.

«No se hacen grandes reformas con un pequeño equipo», se justificó Sarkozy.

Según él, como jefe de Estado debe olvidar sus preferencias polí­ticas y «tender la mano» a responsables de otras tendencias que son capaces de impulsar y de representar a Francia.

«Soy el presidente de todos los franceses y mi polí­tica será para todos los franceses. Ya no puedo pensar como un jefe de partido», insistió.

Con este fin, Sarkozy recibió el miércoles en el palacio del Elí­seo al lí­der de la extrema derecha, Jean Marie Le Pen, una verdadera primicia en la historia de la V República francesa.

Este encuentro se enmarca en una ronda de consultas que el presidente realiza con todas las fuerzas polí­ticas antes de acudir a la cumbre europea de Bruselas, en la que se discutirá el nuevo proyecto de tratado europeo.

En su discurso, el presidente francés admitió que tiene por delante «dos dí­as difí­ciles» en Bruselas y garantizó que sus compatriotas, que rechazaron en 2005 el proyecto de Tratado Constitucional, buscan una Europa «que proteja» y no sea vista como una amenaza.

Según Sarkozy, hasta 2012, su gobierno tendrá la responsabilidad de «escribir la historia de Francia».

«Triunfaremos o fracasaremos todos juntos», concluyó el jefe de Estado ante los diputados y senadores.