El presidente francés Nicolas Sarkozy se congratuló hoy de la proximidad de las propuestas europea y rusa de reforma de la finanza internacional y criticó la actitud de su homólogo George Bush durante la crisis ruso-georgiana, durante la cumbre UE-Rusia celebrada en Niza.
La Unión Europea y Rusia se reunieron este viernes en Niza, al sureste de Francia, para preparar la reunión del G20 sobre la crisis financiera en Washington, pero también para superar la crisis en las relaciones bilaterales después de la intervención rusa en Georgia el pasado mes de agosto.
«Creo poder decir que las proposiciones rusas, técnicas, financieras, económicas, son de gran calidad y que ellas están muy cerca de las proposiciones europeas», dijo Sarkozy al dar cuenta de las conversaciones.
«Estoy muy satisfecho de ver que hay una voluntad de la Federación de Rusia para que de la cumbre de Washington salgan decisiones importantes», agregó el presidente en ejercicio de la Unión Europea.
«Hemos hablado de esta crisis financiera y saludamos el compromiso de Rusia y del presidente (ruso Dmitri) Medvedev para la búsqueda de soluciones globales para cuestiones globales», destacó por su parte el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso.
El jefe del Estado ruso también coincidió en estimar que Moscú y la UE defenderían en Washington «posiciones prácticamente idénticas» sobre las reformas de la estructura financiera mundial.
De su lado, Medvedev se pronunció por la organización de una segunda cumbre en el mes de febrero, una vez que el presidente electo estadounidense Barak Obama asuma sus funciones.
Respecto a la crisis en las relaciones entre la UE y Rusia, luego de la intervención militar rusa en Georgia el pasado mes de agosto, el presidente Sarkozy destacó el papel desempeñado por los europeos para lograr un cese del fuego, criticando al mismo tiempo la actitud de su homólogo estadounidense George W. Bush.
«No estoy seguro de que la amenaza militar haya hecho avanzar las cosas», comentó Sarkozy durante una conferencia de prensa al terminar la cumbre.
«En tanto presidente del Consejo (europeo) nunca agité la amenaza militar, a diferencia de otros (…) Entre la estrategia de ciertos amigos de Georgia y entre la estrategia de la Unión Europea, esta última, como pueden verlo, era más eficaz y dio más», dijo Sarkozy sin nombrar expresamente a Estados Unidos.
No obstante estos puntos de convergencia, el presidente francés también se declaró «muy preocupado» por las declaraciones pronunciadas anteriormente por el presidente ruso Dimitri Medvedev sobre un eventual despliegue de misiles en el enclave ruso de Kaliningrado.
El 5 de noviembre, Medvedev había declarado que su país desplegaría misiles Iskander en la región de Kaliningrado, enclave ruso rodeado de países de la Unión Europea, para «neutralizar» los elementos del escudo antimisiles estadounidense, en caso que éstos fuesen instalados.
«Le dije al presidente Medvedev hasta qué punto estábamos preocupados y hasta qué punto no debía haber despliegue en ningún enclave mientras no discutamos de la seguridad pan-europea», declaró Sarkozy.
De su lado, el presidente ruso llamó a «abstenerse de tomar medidas unilaterales» que afecten la seguridad de Europa mientras no haya «un acuerdo global» sobre la seguridad en el continente.