Sarkozy acepta reunirse con trabajadores


Angela Merkel (D), canciller alemana, y Nicolas Sarkozy, presidente de Francia. FOTO LA HORA: AFP ERIC FEFERBERG

Los trabajadores franceses que mantuvieron como rehénes a sus gerentes en una fábrica dirigida por la empresa estadounidense Caterpillar lograron hoy que el presidente Nicolas Sarkozy les prometiera reunirse y liberaron a sus jefes.


Un dirigente sindical de la empresa anunció que la dirección aceptaba «negociar inmediatamente las indemnizaciones y pedí­a que se suspendiera la huelga».

«Las negociaciones continuarán (…) con la intervención de la sede europea del grupo en Ginebra, del Estado francés y de la sede estadounidense», declaró el dirigente sindical, después que los cuatro jefes abandaran la planta entre abucheos de los empleados.

El miércoles de mañana, el presidente Sarkozy habí­a declarado que aceptaba reunirse con los trabajadores de Caterpillar-Francia, precisando que contaba con «la responsabilidad sindical» frente a la crisis.

«Voy a salvar la planta. Recibiré a los sindicatos porque pidieron socorro y no los abandonaré», dijo Sarkozy, que se cuidó de condenar los métodos de los empleados.

Caterpillar decidió suprimir 25.000 empleos en el mundo y a mediados de febrero su filial francesa anunció la supresión de 733 empleos en sus dos plantas de Grenoble, donde laboran 2.800 personas.

Esta decisión provocó la cólera de los trabajadores, que se encontraban ya en paro parcial en un 85%, según los sindicatos,

Los trabajadores lanzaron un «llamado solemne» al presidente Sarkozy para obtener fondos europeos que permitan resolver la situación y esperaban que el mandatario abordara el problema durante su encuentro con su homólogo estadounidense Barack Obama durante la cumbre del G20 en Londres este jueves.

El martes en la mañana, los trabajadores franceses del grupo estadounidense habí­an retenido en una oficina a cinco ejecutivos, antes de dejar libre a uno de ellos por razones de salud,

Los otros cuatro habí­an pasado la noche en el local de la empresa donde unos cincuenta trabajadores se organizaron para mantener una guardia.

Este tipo de medidas adoptado por trabajadores hartos de la situación social es el tercero que se produce en las últimas semanas en Francia, en un ambiente de creciente tensión social, debido al aumento del desempleo y a revelaciones que dan cuenta de las importantes remuneraciones que reciben algunos empresarios.

El martes en la tarde, el presidente del grupo de productos de lujo y de la distribución PPR, Franí§ois-Henri Pinault, uno de los empresarios franceses más poderosos, fue bloqueado durante una hora cuando se encontraba en un taxi en Parí­s por trabajadores que protestaban contra el despido de unos 1.200 de ellos.

La semana pasada, el director de una fábrica de la empresa norteamericana 3M estuvo retenido durante más de un dí­a.

A mediados de marzo, el director de Sony France y otros tres dirigentes del grupo japonés habí­an estado en una situación semejante debido a la ira de los trabajadores que en este caso obtuvieron finalmente condiciones mejoradas para ser despedidos.