Rick Santorum alardeó ayer de sus victorias en las primarias de Alabama y Misisipi, asegurando que eran la señal de que la derecha no había perdido peso en la elección del candidato presidencial republicano, y la exhortó a unirse detrás de él y contra Mitt Romney, quien seguía encabezando la cuenta de delegados.
Santorum dijo a sus partidarios que los resultados en ambos estados ponían de manifiesto los problemas de Romney a pesar de su mejor organización.
Colaboradores de Santorum expresaron esperanzas de que los malos resultados obtenidos por Newt Gingrich en sus otrora baluartes regionales lo impulsarían a desistir de la contienda.
«Lo hicimos otra vez», dijo Santorum entre aplausos clamorosos de sus partidarios en Luisiana, donde estuvo de campaña de cara a las primarias del 24 de marzo.
Santorum planeaba volar en las próximas horas a Puerto Rico, donde preveía realizar campaña durante dos días. El domingo habrá 23 delegados en juego en ese territorio.
Aproximadamente cuatro de cada cinco votantes entrevistados por una encuesta de salida en Alabama y Misisipí dijeron ser evangélicos.
Romney, el distante líder en la contienda por los delegados, se puso a la defensiva horas antes de que los votos fueran contados, al decir que Santorum «estaba en el desesperado fin de su campaña».
Pero fue Gingrich, quien tiene más que perder, quien luchaba por la supervivencia política en una parte del país donde esperaba lograr una remontada más en la carrera impredecible para elegir a un republicano que se enfrente al presidente Barack Obama.
El martes estuvieron en juego 107 delegados de la Convención Nacional Republicana, 47 en Alabama, 37 en Misisipí, 17 en las asambleas de Hawai y seis más en las asambleas en la Samoa Americana.
Santorum obtuvo al menos 27 delegados con sus dos victorias. Gingrich obtuvo por lo menos 20 y Romney 18. Los rivales de Romney, divididos, tienen dificultades para superar su gran ventaja.
La asignación parcial de delegados, según el recuento de la Associated Press, deja a Romney con 472, Santorum con 244, Gingrich con 127 y Paul con 47. Se necesitan 1.144 delegados para obtener la candidatura.
El ex gobernador de Massachusetts tiene más delegados que la suma de sus rivales. Y aunque Santorum cuestiona las proyecciones matemáticas, Romney sigue sumando delegados a un paso que le permitirá ganar la candidatura antes de la convención en agosto.