SANTORAL



San Vicente de Zaragoza, Mártir

San Vicente estudió la carrera eclesiástica en Zaragoza, al lado del obispo Valero, quien por su falta de facilidad de expresión, lo nombró primer diácono para suplirle en la sagrada cátedra.

Paralelamente, el emperador Diocleciano habí­a decretado una de las más crueles persecuciones contra la Iglesia y Vicente es sometido a la tortura del potro, pero el santo resistió por amor a Dios. Daciano le ordena el supremo tormento, colocarlo sobre un lecho de hierro incandescente.

Lo arrojan entonces a un calabozo. La leyenda cuenta que un coro de ángeles vienen a consolar al mártir. El emperador lo manda a mutilar.