SANTORAL



San Esteban, protomártir

A San Esteban se le llama «protomártir» porque fue el primer mártir de toda la historia católica. Era uno de los hombres de confianza de los apóstoles; habló y defendió muy bien a Jesús, que entre los judí­os generó cierto desconcierto. Por tal razón, la tradición señala que fue llevado ante el Tribunal Supremo de la Nación, el Sanedrí­n, para ser acusado con falsos testigos, los cuales argumentaron que Esteban afirmaba que Jesús iba a destruir el templo y a acabar con las leyes de Moisés. Llenos de ira, éstos lo arrastraron fuera de la ciudad y lo apedrearon.

Los que lo apedreaban dejaron sus vestidos junto a un joven llamado Saulo (el futuro San Pablo que se convertirá por las oraciones de este mártir) y que aprobaba aquel delito. Mientras lo apedreaban, Esteban decí­a: «Señor Jesús, recibe mi espí­ritu». Y de rodillas dijo con fuerte voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado». Y diciendo esto, murió. Los cristianos lo rescataron y dieron a su cuerpo digna sepultura.