Beata Julia Nemesia Valle
(1847-1916)
Cuando Julia tiene once años, para completar su instrucción, es enviada a Francia, a Besaní§on, a un pensionado perteneciente a las Hermanas de la Caridad. La separación de la familia es un dolor para ella, una nueva experiencia de soledad que la orienta hacia una profunda amistad con «el Señor que tiene a su lado a su mamá».
Ingresa al Monasterio de Santa Margarita donde las Hermanas de la Caridad tienen su noviciado. Al fin del noviciado, con el hábito religioso recibe un nombre nuevo: Hermana Nemesia. Su caridad no tiene límites. En Tortona la llaman «nuestro ángel».
La oración que ha hecho suya desde el inicio: «Jesús despójame de mí misma, revísteme de Vos» la acompaña a lo largo de toda la vida. Ahora puede decir «no soy más para ninguno». El despojo es total. Es la última ofrenda de una vida donada totalmente por amor. Fue beatificada por Juan Pablo II el 25 de abril de 2004.