SANTORAL



Santa Isabel de Hungrí­a. Viuda. (1207- 1231): Dos dí­as después de su entierro, llegó al sepulcro de la santa un monje cisterciense el cual desde hací­a varios años sufrí­a un terrible dolor al corazón. Se arrodilló por un buen rato a rezar junto a la tumba de la santa, y de un momento a otro quedó completamente curado de su dolor y de su enfermedad.