SANTORAL



Clara de Así­s

Fue una santa de la que poco se sabe de su infancia pero a los 18 años se consagró y después renunció a todo lo que tenia, prometiendo vivir sin poseer nada, comenzaba así­ la Segunda Orden Franciscana: Las Damas Pobres o Clarisas. En 1228 obtení­a del Papa el «privilegioum paupertatis» de vivir totalmente de limosnas. Murió en San Damián, a las afueras de Así­s, el 11 de Agosto de 1253. Fue canonizada solo dos años después por Alejandro IV. Dejó cuatro cartas, la Regla y el testamento. «Vete en paz ya que has seguido el buen camino; vete confiada, ya que tu creador te ha santificado, custodiado incesantemente y amado con la ternura de una madre con su hijo». «Oh Dios, bendito seas por haberme creado». Estas fueron las últimas palabras de una gran mí­stica llena de alegrí­a, de amor a Dios y a los hombres.