San Enrique (Emperador, 1024)
Al poco tiempo de haberse muerto su gran maestro, San Wolfgan, vio Enrique que se le aparecía en sueños y escribía en una pared esta frase: «Después de seis». í‰l se imaginó que le avisaban que dentro de seis días iba a morir y se dedicó con todo su fervor para morir. Pero pasaron lo seis días y no se murió. Entonces creyó que eran seis meses los que le faltaban de vida, y dedicó ese tiempo a oraciones, limosnas a los pobres, obras buenas. Pero a los seis meses tampoco se murió. Se imaginó que el plazo que le habían anunciado eran seis años, y durante ese tiempo se dedicó con mayor fervor a sus prácticas de piedad y a los seis años… lo que le llegó no fue la muerte sino el nombramiento de Emperador. Y este aviso le sirvió muchísimo para prepararse sumamente bien para ejercer tan alto cargo.