San Gregorio VII
Se llamaba Hildebrando, nombre que en Alemán significa «Espada del batallador». Al ser elegido Papa, cambió su nombre por el de Gregorio, que significa: «el que vigila». Durante 25 años se negó a ser Pontífice, pero a la muerte del Papa Alejandro II, mientras Hildebrando dirigía los funerales, todo el pueblo y muchísimos sacerdotes empezaron a gritar: «Â¡Hildebrando Papa, Hildebrando Papa!». El quiso subir a la tarima para decirles que no aceptaba, pero el pueblo se apoderó de él casi a la fuerza y lo entronizó en el sillón reservado al Papa. Y luego los cardenales confirmaron su nombramiento diciendo: «San Pedro ha escogido a Hildebrando para que sea Papa».