San Ivo
El abogado santo, al cual los juristas de muchos países tienen como Patrono, nació en la provincia de Bretaña, en Francia. En sus tiempos de estudiante oyó leer aquella célebre frase de Jesús: «Ciertos malos espíritus no se alejan sino con la oración y la mortificación» (Mc. 9,29), y se propuso desde entonces dedicar buen tiempo cada día a la oración y a mortificarse. Empezó a abstenerse de comer carne y nunca tomaba bebidas alcohólicas. Vestía pobremente y lo que ahorraba con todo esto, lo dedicaba a ayudar a los pobres.