San Gregorio Ostiense
No se conoce sobre sus primeros años ni quiénes fueron sus padres. Sólo se sabe que en su juventud ingresó en el instituto de los benedictinos, en Roma, en el convento de San Cosme y San Damián, ganándose la estima y el respeto de sus superiores debido a sus virtudes. A su fama de santo se unió la de docto. Al morir el abad de San Cosme y San Damián, todos pensaron en Gregorio para sucederlo.