San Juan Bautista Rossi
Nació en 1698, en un pueblecito cerca de Génova (Italia). Fue ordenado sacerdote a los 23 años. Un día un obispo le pidió que se dedicara a confesar en su diócesis y allí descubrió Juan Bautista que este era el oficio para el cual Dios lo tenía destinado. Al volver a Roma le dijo a un amigo: «Antes yo me preguntaba cuál sería el camino para lograr llegar al cielo y salvar muchas almas. Y he descubierto que la ayuda que yo puedo dar a los que se quieren salvar es: confesarlos. Es increíble el gran bien que se puede hacer en la confesión».