El Profeta Jeremías
Vivía en Anatot, un pueblecito cercano a Jerusalén (a 5 kilómetros) en la finca de sus padres, cuando fue llamado por Dios a profetizar. Jeremías se resistía aduciendo como excusa que él era demasiado joven y débil para este oficio tan importante y Dios le respondió: «No digas que eres demasiado joven o demasiado débil, porque Yo iré contigo y te ayudaré». Jeremías pertenece al grupo de los Profetas Mayores. Su nombre significa: «Dios me eleva».