El arquitecto e historiador Mario Ubico en investigaciones recientes sobre esta bella imagen de Nuestra Madre de Los Dolores menciona:
Es de recordar que la Parroquia de Candelaria ocupó el amplio territorio de la Parroquia de La Asunción, del pueblo del mismo nombre que estaba en el valle de la Ermita; aunque existió la creación de la Parroquia de Candelaria y desaparece la de La Asunción, prácticamente no se conoce con precisión que existiera entera fusión de sus bienes, en parte porque eran muchos y no había un solo lugar para alojarlos todos juntos, por lo que sólo algunos de esos bienes fueron concentrados en la sede parroquial; sin embargo, la antigua Parroquia de La Asunción poseía una rica imaginería.
Entre sus esculturas estaban para el año 1769 una imagen de virgen de Soledad vinculada a un Santo Sepulcro, una imagen de N. S. de Dolores con su resplandor de plata y daga (visita pastoral del arzobispo Cortés y Larraz en 1769 al burgo de la Ermita), más atrás en el tiempo para el año 1763 durante la administración del cura párroco Miguel Albares figura entre los bienes del templo una Virgen de Dolores “de media talla”, así como en el cercano templo del Cerrito del Carmen que se hallaba dentro de la jurisdicción de la parroquia había otra imagen de Virgen de Dolores.
Para el año 1734 en la visita pastoral del Obispo Gómez de Parada se menciona como una de las hermandades de la parroquia de La Asunción la de N. S. de Dolores, especificando entre los altares del templo uno dedicado a N. S.:
“…altar de Nra Sra. Ssma. de los Dolores adornado con una ymagen de bulto mediana1 nueva con su diadema de plata. Su bestido, el retablo en blanco con manteles y palia…” Por ser una imagen de gran importancia la de Nuestra Señora de los Dolores se cree pasaría al templo de Candelaria y de ahí la explicación del origen de La Imagen de La Santísima Virgen de Dolores que se encuentra en el templo de Candelaria y que acompaña a Jesús Nazareno de Candelaria, Cristo Rey, en su procesión de Jueves Santo.