Sandinistas celebran aniversario dispuestos a consolidar su poder


FOTO LA HORA: AFP  / Mayering GARCIA

Daniel Ortega, presidente  de Nicaragua, asegura que su retorno al poder en el 2007 es una segunda etapa del proceso revolucionario llevado hace 30 años.» title=»FOTO LA HORA: AFP  / Mayering GARCIA

Daniel Ortega, presidente  de Nicaragua, asegura que su retorno al poder en el 2007 es una segunda etapa del proceso revolucionario llevado hace 30 años.» style=»float: left;» width=»250″ height=»315″ /></p>
<p>El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua celebra este domingo el 30º aniversario de la revolución que acabó con la dinastí­a de los Somoza, con la vista puesta en consolidar su poder gracias a la inversión en programas sociales.</p>
</div>
<p> <span id=


El gobierno sandinista implementa numerosos proyectos para mitigar la pobreza que afecta a casi el 70% de los 5,4 millones de nicaragí¼enses, los que considera «prioritarios» en su objetivo de devolver a la población derechos que le fueron negados en 16 años de gobiernos de corte liberal.

Programas Hambre Cero, Usura Cero, Calles para el Pueblo, Casas para el Pueblo, Programa Amor, que intenta rescatar a niños de la calle, Misión Milagro, que desarrollan médicos cubanos, y de alfabetización, además de subsidio en pasajes de autobuses son algunos de los planes sociales más emblemáticos del gobierno del presidente Daniel Ortega.

La mayorí­a de estos proyectos se desarrollan con fondos nacionales, pero el mayor soporte es la ayuda de Venezuela como parte de los planes de cooperación en la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).

«Hay mucho que celebrar» el próximo 19 de julio para los nicaragí¼enses que colmarán la plaza de la Fe Juan Pablo II», dijo el dirigente sandinista Edgardo Cuarezma a la publicación electrónica El 19.

Los nicaragí¼enses rememoran en esa fecha 30 años de la insurrección popular que derrocó a la dictadura dinástica de la familia Somoza en 1979 y que dio paso al gobierno revolucionario sandinista, que inició transformaciones que se vieron truncadas en 1990 cuando el FSLN fue expulsado del poder en las urnas.

El gobierno de Ortega, que sostiene que su retorno al poder en 2007 es una segunda etapa de aquel proceso revolucionario, se dispone a declarar a Nicaragua libre de analfabetismo con la reducción de este flagelo del 24,5% a 4% en dos años de gobierno, y a entregar un segundo proyecto de 100 viviendas construidas con apoyo de Venezuela.

«Esta es una revolución de la dignidad, una revolución donde vamos recuperando los derechos que nos quisieron arrebatar en 16 años» de gobiernos liberales, ha dicho la primera dama y portavoz del gobierno, Rosario Murillo.

La crisis económica y la suspensión de ayudas al presupuesto nacional por parte de la comunidad donante tras las cuestionadas elecciones municipales de noviembre de 2008, podrí­an perjudicar esos planes, aunque el gobierno asegura que los ajustes que tenga que hacer no tocarán esos proyectos sociales.

«Creo que el gobierno ha hecho cosas claves, positivas y exitosas» como haber superado los racionamientos de energí­a que habí­a cuando Ortega asumió y «se nota algún interés» de cumplir lo que dice la Constitución de que la educación y la salud son gratis, dijo a la AFP el sociólogo Cirilo Otero.

Estos son aspectos positivos que resaltar de este gobierno «lo demás es puro discurso (…) lo que están haciendo con lo social es pura limosna a sus partidarios (…) con fines electoreros y clientelismo polí­tico, pero no crea mejoras en la sociedad ni plazas nuevas de empleo», apuntó.

Son proyectos no sostenibles a largo plazo y los recortes al presupuesto han afectado su desarrollo, aunque el gobierno diga lo contrario, sostuvo Otero.

No todos los que apoyaron la revolución en 1979 están ahora con Ortega e incluso ex sandinistas lo acusan de querer mantenerse a toda costa en el poder.

«A todas luces está claro que el «danielismo» ha decidido no volver a ceder el poder por la ví­a electoral, no volver a «equivocarse» y ha cambiado las reglas del juego, según se vio en noviembre de 2008, para asegurarse que, sea como sea que vote el pueblo, el resultado les favorezca», escribió este viernes la escritora nicaragí¼ense Gioconda Belli en El Nuevo Diario.

CRí“NICA El nieto de Somoza


Lo van y se va. Al alba, Somoza sube al avión hacia Miami. En estos últimos dí­as los Estados Unidos lo han abandonado, pero él no ha abandonado a los Estados Unidos:

– En mi corazón, yo siempre seré parte de esa gran nación.

Somoza se lleva de Nicaragua los lingotes de oro del Banco Central, ocho papagayos de colores y los ataúdes de su padre y de su hermano. También se lleva, vivo, al prí­ncipe heredero.

Anastasio Somoza Portocarrero, nieto del fundador de la dinastí­a, es un corpulento militar que ha aprendido las artes del mando y el buen gobierno en los Estados Unidos. En Nicaragua fundó y dirigió, hasta hoy, la Escuela de Entrenamiento Básico de Infanterí­a, un juvenil cuerpo del ejército especializado en el interrogatorio de prisioneros y famoso por sus habilidades: armados de pinza y cuchara, estos muchachos saben arrancar uñas sin quebrar las raí­ces y saben arrancar ojos sin lastimar los párpados.

La estirpe de los Somoza marcha al destierro mientras Augusto César Sandino pasea por toda Nicaragua, bajo lluvia de flores, medio siglo después de su fusilamiento. Se ha vuelto loco este paí­s: el plomo flota, el corcho se hunde, los muertos se escapan del cementerio y las mujeres de la cocina.

Eduardo Galeano

Memoria del Fuego

CRí“NICA Las comandantes


A la espalda, un abismo. Por delante y a los costados, el pueblo armado acometiendo. El cuartel La Pólvora, en la ciudad de Granada, último reducto de la dictadura, está al caer.

Cuando el coronel se entera de la fuga de Somoza, manda callar las ametralladoras. Los sandinistas también dejan de disparar.

Al rato se abre el portón de hierro del cuartel y aparece el coronel agitando un trapo blanco.

– ¡No disparen!

El coronel atraviesa la calle.

– Quiero hablar con el comandante.

Cae el pañuelo que cubre la cara:

– La comandante soy yo -dice Mónica Baltodano, una de las mujeres sandinistas con mando de tropa.

– ¿Que qué?

Por boca del coronel, macho altivo, habla la institución militar, vencida pera digna, hombrí­a del pantalón, honor del uniforme:

– ¡Yo no me rindo ante una mujer! -ruge el coronel.

Y se rinde.

Eduardo Galeano

Memoria del Fuego