San Nicolás hace escala en el San Juan de Dios


Algunos pequeños se asustaron al observar al hombre del traje rojo y barbas blancas.

Los 500 niños internos como de consulta externa de pediatrí­a del hospital general San Juan de Dios recibieron esta mañana a Santa Claus, quien bajó de un helicóptero para festejar con los infantes del nosocomio la fiesta de Navidad con juguetes, piñatas y regalos.

Juan Garcí­a
jgdeportes@lahora.com.gt

Según informó Andrómaca Escobar, organizadora de la actividad, la iniciativa de llevarle distracción y alegrí­a a los niños y niñas internos del San Juan de Dios, nació hace 23 años, cuando en aquel cayó en la cuenta del efecto que produce dar un obsequio a los pequeños enfermos.

«Realice mis prácticas de quí­mica bióloga hace dos décadas en el San Juan de Dios y el ver la felicidad en el gesto de los niños cuando reciben un regalo es lo que me motivó a organizar lo que hoy se ha convertido año con año en una costumbre», comentó Escobar.

«En cierta oportunidad, un infante cogió dos regalos y se le explicó que otro chico se quedó sin obsequio, y de forma inmediata compartió lo adquirido. Es un gesto noble y que empuja más a seguir con esta actuación. Eso demuestra la solidaridad que existe en los niños y que en ocasiones se olvida en los adultos», recordó la organizadora del evento.

En esta oportunidad el festejo se extendió a los organatorios Juan XXIII y San Jerónimo Emiliani.

La organización

En cuanto a la organización del evento, Escobar comentó que éste le lleva al menos dos meses y que en ese entonces se dedica a redactar solicitudes para solicitar la contribución a empresas y organizaciones.

«Quiero agradecer a Helicópteros de Guatemala, Productor del Aire, Montana Exploradora, Hotel santo Tomás Chichicastenango, Donadores Anónimos de buen corazón y más por el bien que le hacen a los niños», agregó Escobar.

«Me siento contento de contribuir a la dicha de los niños. El verles el rostro hace que valga la pena el recorrido de cualquier viaje y distancia en helicóptero», añadió Santa Claus.

El cambio de rostro

En su recorrido por las diferentes salas de pediatrí­a, Santa Claus aglomeró a una cantidad fuerte de pequeños con sus progenitoras, quienes recibieron el obsequio del hombre vestido de rojo.

El cambio de gesto en el rostro de los niños fue visible, por tanto que algunos se abalanzaron sobre Santa para besarlo y abrazarlo.

«Desde este momento el grupo donador será bautizado como Niño de Praga, es decir los patrocinadores, quienes colaboran año con año», concluyó Escobar.