Claudia Samayoa, coordinadora de UDEFEGUA, señala que la situación en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango, es el Estado el responsable de la violencia, ya que esa comunidad desde el 2007 había rechazado la instalación del proyecto de la hidroeléctrica, coincidentemente con la Diócesis indica que el estado de sitio es una falta de respeto.
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Además, indica que el Estado redunda en violaciones de derechos humanos de las comunidades que defienden su derecho al territorio, en tanto que al no regular ni respetar el derecho de consulta consagrado en el Tratado de la OIT 169 es ley de la República generar las condiciones de frustración y abuso que se registran en Santa Cruz Barrillas, Huehuetenango.
Samayoa señala que el Estado de Guatemala no respeta derechos, no respeta la decisión de estas comunidades, “existe un racismo donde se plantea que la gente ha sido manipulada” indica que si la decisión de los pobladores es “no” se debe de respetar esa decisión.
Eso implica que el único mecanismo para seguir adelante es a través de procesos de decisión y de diálogo, “y eso, es lo que no se da, porque se presume que la gente no tiene derecho al diálogo”.
Además, Samayoa señala que el asesinato de Andrés Francisco Miguel, y las lesiones graves en contra de Pablo Antonio Pablo y Sebastián Esteban Bernabé, ocurridas el 1 de mayo constituyen un acto de provocación por parte de aquellos que ordenaron dicha agresión, ya que se sabía que era el Día de la Feria y que sería muy fácil una reacción violenta.
Esta provocación se da en el marco de llamados a la instauración de estados de Sitio para la reducción de la conflictividad social y el impulso de proyectos.
Samayoa indica que “ese asesinato y esas lesiones tenían como intención generar la respuesta que generaron”, además, dice que se debe reconocer la labor del mayor encargado del destacamento de no disparar y de no permitir que su tropa dispara, “eso hubiese sido una masacre terrible”, que igualmente eso refleja que hay una distinta mentalidad del Ejército con respecto a la temática.
Pero que esa actitud no se ha tenido durante la implementación del estado de Sitio, se ha encontrado en cinco comunidades la destrucción y robo de viviendas, agresión sexual, la aparición de una señora y dos niñas, la toma de fotografías sistemáticas de todos los que estuvieron presentes, la retención de documentos personales entre otras cosas, “lo cual refleja que es un estado de Sitio mucho más violento que los estados de Sitio anteriores”, asegura Samayoa.
DIÓCESIS DE HUEHUETENANGO
Entre tanto la Diócesis de Huehuetenango indica que los acontecimientos de Santa Cruz Barillas son el reflejo de la realidad nacional. Además, hace un llamado a la unidad y a la solidaridad para superar las divisiones, agresiones, discriminaciones y marginaciones que aquejan a nuestro país.
Constituyen un reto para todos los guatemaltecos para seguir luchando y trabajando por una Guatemala distinta y mejor.