¡Salud don Tasso Hadjidodou!


Muy conocido en los cí­rculos diplomáticos, culturales, periodí­sticos, académicos, universitarios, e intelectuales del paí­s, don Tasso Hadjidodou es un distinguido diplomático europeo, ciudadano del mundo, nacido en Bélgica y radicado en Guatemala desde 1949, cuando llegó por primera vez al paí­s que adoptó como segundo terruño y donde decidió quedarse hasta hoy. El 15 de enero don Tasso festejó sesenta años de permanencia fructí­fera en Guatemala, donde sigue cosechando múltiples amistades de todos los colores, tintes polí­ticos, religiosos e inquietudes humanas. Don Tasso es un culto personaje que sabe ganarse el respeto, cariño y amistad de muchas personas, ampliamente conocido en la vida nacional. Tanto que ha sido inspiración de pintores como Manolo Gallardo y galardonado por la Municipalidad de Guatemala que decidió honrar su persona bautizando con su nombre un callejón del centro histórico. Desde luego que ha recibido muchí­simos más homenajes y reconocimientos de todo tipo.

Factor Méndez Doninelli

Lo conozco desde 1970, cuando tuve el honor de ser asesor jurí­dico de la Asociación de Estudiantes Universitarios AEU, desde entonces, me ha distinguido con el privilegio de contarme entre sus amigos.

En eventos diplomáticos, exposiciones de pintura, conciertos sinfónicos, presentación de libros, festivales de teatro, foros académicos o actividades de derechos humanos, es corriente encontrarse con la agradable presencia de tan dilecto personaje. Su figura delgada, vivaz y atenta, siempre dispuesto a largas y amenas conversaciones hacen que el encuentro sea agradable y sustancioso. Con él hemos coincidido también en tertulias de café, en cenas í­ntimas con amigos y amigas o en encuentros informales en su residencia ubicada en el callejón que lleva su nombre, situado en la 10ª. calle del Centro Histórico. Cada encuentro ha sido ocasión para examinar los problemas y preocupaciones sociales, la situación nacional o mundial. Con don Tasso siempre hemos encontrado solidaridad, amistad, fraternidad y estima, además de su natural erudición, un cúmulo de valores humanos que quienes lo conocemos, sabemos que lo caracterizan.

Nos vimos en la conmemoración del 60° aniversario de la proclamación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, organizada por la Embajada de Francia en Guatemala el 9 de diciembre pasado. Tal como ha ocurrido en ocasiones anteriores, nos anticipamos a brindar con una copa de buen vino, esta vez por su prolongada estancia en el paí­s. En aquella coincidente e histórica ocasión le expresé un deseo literal, natural, sostenido y renovado: ¡Salud don Tasso!

P.S. En medio de protestas de organizaciones campesinas y sociales, el presidente Colom rindió ante el Congreso Nacional el primer informe de su gobierno. Un perí­odo que el mandatario defendió al decir que las crí­ticas son hechas únicamente por sus detractores, aunque amplios sectores de opinión lo reprueban y califican de fracaso.