Emboscados en internet, vomitando veneno en blogs o invadiendo programas conservadores, un ejército de detractores de Hillary Clinton («Hillary haters») hacen campaña contra la aspirante a la candidatura demócrata para la Casa Blanca en las elecciones de 2008.
El ascenso político de la ex primera dama, favorita desde el inicio de la carrera electoral, ha sido acompañada por la misma hostilidad que enfrentó su esposo, Bill Clinton, en sus ocho años de mandato presidencial (1991-2001).
«Hay que pararla ahora», «Cualquier cosa menos Hillary», «No voten a Hillary», son algunas de las consignas divulgadas en internet con un odio que por momentos parece alcanzar tonos apocalípticos.
Los epítetos contra la senadora por Nueva York, que van desde «Bruja» y «Anticristo» a «Lady Macbeth» y «Stalin con faldas» pasando por «Comunista» entre otros, pululan en la red. Un grupo bautizado «Stop Hillary Clinton» recoge cientos de miles de miembros anti-Hillary en el sitio de socialización Facebook.
A seis semanas de las primeras elecciones partidarias, la ex primera dama tiene divididos a los electores estadounidenses.
Según un sondeo de USA Today divulgado en octubre, Clinton recoge 53% de favoritismo, pero 44% de detractores. No obstante, la mayoría de las encuestas a nivel nacional la mantienen favorita frente a sus rivales en la liza por la investidura demócrata.
Hillary Clinton es el terror de la derecha estadounidense y cristaliza la fobia anti-progresista de los conservadores, que además intentan convencerse de que el odio que le tienen alcanzará para unificar a un bando republicano que carece de candidato sólido para las presidenciales de 2008.
«Esto se remonta a la administración Clinton», estimó el politólogo Dean Spiliotes a la AFP. Los anti-Hillary «agrupan a personas que, por diferentes razones, no la quieren personalmente, detestan sus tomas de posición y consideran que ella y su esposo personifican una ideología política, (es) una guerra cultural más amplia, que se remonta a los años ’60 y que no toleran», agregó.
La ex primera dama, quien en el pasado denunció incontables veces «la gran conspiración de la derecha» contra ella y contra su marido, enfrenta estoica la nueva avalancha de odio.
«Recibí muchos golpes. Mis oponentes han tenido prácticamente el terreno libre», dijo el lunes en entrevista con la televisión CBS.
Pero «luego de haber sido tan atacada por muchos de mis rivales, no se puede permanecer sin hacer nada. Hay que responder», puntualizó.
Clinton ha buscado encausar la ira de lo que ella denomina «la máquina de ataque republicana» para sacarle rédito propio, al decir que ahora aprendió a derrotar las tácticas despiadadas.
Para Spiliotes, «si Hillary Clinton es blanco de tantos ataques venenosos (…) en parte quizás se deba a que es mujer, pero sobre todo se debe a que existe la real posibilidad de que gane la nominación de su partido» a la candidatura presidencial para las elecciones de 2008.
La aspirante demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton sería derrotada en las elecciones presidenciales por cualquiera de los precandidatos republicanos, indicó el lunes un sondeo que muestra un claro retroceso de su favoritismo en las intenciones de voto.
Mientras que desde el comienzo de la campaña, la ex primera dama encabezaba los sondeos a nivel nacional, la última encuesta de Zogby International muestra que pierde terreno a 38 días del comienzo de la batalla por las investiduras partidarias para la carrera presidencial, en las primarias de Iowa.
Según el sondeo, si la senadora resulta nominada por su partido, perdería frente al senador republicano John McCain por 38 a 42%; frente al ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, favorito de los republicanos, por 40 a 43%; y también por 40 a 43% frente al ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.
Los dos grandes rivales de Hillary Clinton para la investidura demócrata, Barack Obama y John Edwards, estarían sin embargo en condiciones de derrotar al candidato republicano, según el sondeo.
El sondeo del Instituto Zogby se realizó en un universo de 9.150 personas en todo Estados Unidos entre el 21 y el 26 de noviembre, con un marge de error de un punto porcentual.