Salán es jefe y por tanto, no aplica figura de Colaborador Eficaz


Jacobo Salán Sánchez, militar retirado, fue capturado por estar sindicado de participar en los desví­o millonarios durante el gobierno de Alfonso Portillo. FOTO LA HORA: ARCHIVO

El dí­a martes se llevó a cabo la audiencia por medio de la cual el coronel retirado Jacobo Salán Sánchez, declaró pretendiendo ser considerado como Colaborador Eficaz dentro del juicio que se sigue por el saqueo de Q120 millones del Ministerio de la Defensa, durante el gobierno de Alfonso Portillo.

Redacción La Hora
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El 27 de enero de este año, Diario La Hora publicó un reportaje sobre el temor de que Portillo perdiera la vida. FOTO LA HORA: ARCHIVOEl pasado 18 de agosto de este año, Diario La Hora publicó un reportaje sobre los ví­nculos del actual Gobierno con La Cofradí­a. FOTO LA HORA: ARCHIVO

En la audiencia que se llevó a cabo la semana pasada y según el matutino Prensa Libre, Salán declaró que habí­a visto hasta Q100 millones en la casa de Alfonso Portillo y que los fajos de billetes fueron traslados al Crédito Hipotecario Nacional en varios vehí­culos.

Según el matutino, esa y otras declaraciones tales como que el mandatario habí­a firmado 16 acuerdos gubernativos para trasladar fondos y que habí­a ordenando alimentar de recursos a los bancos Promotor y Metropolitano, fueron la base para que la fiscalí­a solicitara al juzgado que Salán fuera Colaborador Eficaz.

De acuerdo a lo publicado por el ya citado matutino y en base a la información que Diario La Hora tuvo acceso, se pudo establecer que Salán se dedicó a declarar en contra únicamente de Alfonso Portillo y que los militares Francisco José Ortega Menaldo y Napoleón Rojas, piezas claves del grupo de poder oculto del que Salán es también lí­der, no fueron mencionados en ningún momento.

Este medio tuvo información, que en un principio la fiscalí­a buscó que Salán fuera Colaborador Eficaz porque supuso que éste estarí­a dispuesto a declarar en contra de Ortega Menaldo y otros militares que están jerárquicamente por encima de él en la estructura criminal y con eso avanzar en el desmantelamiento de la misma. «Le harí­amos un bien al paí­s», dijo un fiscal del Ministerio Público que pidió no ser citado.

No obstante, Salán solo declaró en contra de Portillo argumentando que él y Rojas solo recibí­an órdenes del entonces presidente.

¿Negociado?

El mismo dí­a martes este medio recogió las declaraciones que el militar retirado Napoleón Rojas dio a medios de prensa. «Yo no tengo ningún problema relacionado con lo que él vaya a decir, no me afecta de ninguna manera» dijo Rojas mientras esperaba su ingreso a la audiencia en la que Salán declararí­a para ser Colaborador Eficaz.

Luego, agregó: «Creo que es una decisión muy personal de Salán, él tendrá sus razones y él sabrá por qué lo hizo, cada quien sabe lo que hizo», decí­a Rojas horas antes que diera inicio la audiencia.

Y en efecto, Salán no mencionó a Rojas y eso empezó a generar sospechas en la fiscalí­a.

La Cofradí­a

En diversos medios de prensa del paí­s, se ha publicado quienes son los jefes de la llamada Cofradí­a. Además, en su libro ¿En el umbral del posneoliberalismo?, Carlos Figueroa Ibarra detalla la forma en la que se creó el grupo militar.

«Se sabe que La Cofradí­a fue organizada por los militares contrainsurgentes Manuel Callejas y Callejas y Francisco Luis Ortega Menaldo a partir de una estructura clandestina que operaba en el Ministerio de Finanzas Públicas para detectar tráfico de armas y municiones destinadas a las organizaciones guerrilleras. Mientras alguna versión menciona como jefe de La Cofradí­a al general Ortega Menaldo, otra más le asigna tal conducción al general Manuel Callejas y Callejas», decí­a Figueroa Ibarra en su libro.

Continúa mencionando el autor, que los militares Salán Sanchez y Rojas, son integrantes de dicha estructura que estuvo muy activa en el gobierno de Alfonso Portillo y quienes han sido señalados de haber sido una pieza clave en el triunfo electoral del actual presidente del paí­s, ílvaro Colom.

José Armando Llort Quiteño, quien se encuentra guardando prisión en los Estados Unidos de América, ha declarado buscando beneficios para su persona y ha dicho que Alfonso Portillo fue parte de la estructura criminal, pero que en realidad ésta es comandada por los militares Ortega Menaldo, Salán Sanchez y Rojas.

Portillo, ¿Colaborador Eficaz?

El miércoles 27 de enero del año en curso, este medio publicó un trabajo en que se recogí­an palabras del entonces Jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, Carlos Castresana Fernández, quien decí­a que el ex presidente Portillo estaba en riesgo.

En dicha publicación, la ahora Comisionada para la Reforma Policial y persona de gran influencia en el presidente Colom, Helen Mack dijo: «según la información que sale hoy (27 de enero del 2010) en los medios es que Portillo solamente era un punto medio, ni siquiera era el jefe de la estructura y por ser punto intermedio, los intelectuales de la estructura sí­ podrí­an interesarse que él muriera para que no hablara».

Hasta el momento, Portillo nunca ha declarado nada el respecto a pesar que existen personas allegadas a la investigación quienes consideran que él sí­ puede rendir testimonio para colaborar al desmantelamiento de la estructura criminal.

Crí­ticas

Diversos columnistas de prensa, se han pronunciado respecto a la posibilidad que el coronel Salán sea considerado como Colaborador Eficaz dentro del proceso que se sigue por el desfalco de Q120 millones del Ministerio de la Defensa.

En su columna del dí­a miércoles de la semana pasada, Oscar Clemente Marroquí­n, manifestó: «Por cierto que la figura de Colaborador Eficaz está demostrando que es otro mecanismo para que la pita se rompa por lo más delgado. Nadie niega la acumulación de fortuna de Portillo, pero el verdadero poder paralelo, el grupo clandestino que le ayudó, debiera ser el objetivo fundamental de CICIG, porque fue precisamente creada para eso. El enjuiciamiento de Portillo es importante, pero resulta que el Cuerpo Clandestino que trabajó con él sale perfectamente librado, porque se logra hacer el quite aprovechando esa figura legal que tiene la finalidad de contribuir a que se aplique la justicia y no a que se pueda evadir el peso de la misma.»

El jueves 23 de septiembre, en el elPeriódico, Silvia Gereda, se pronunciaba en contra de la posibilidad que Salán fuera testigo protegido y decí­a: «Se me hace inaceptable que esta historia de robo y corrupción termine con un final feliz para Portillo, para Rojas, Salán o sus secuaces. Principalmente porque todos fueron partí­cipes de uno de los regí­menes del terror más espantosos que hemos vivido en la historia reciente de Guatemala».

Juan Antonio Mazariegos, un reconocido penalista del paí­s, argumentaba en su columna publicada el viernes 24 de los corrientes en La Hora,: «En nuestro paí­s, la Ley del Fortalecimiento de la Persecución Penal (decreto 17-2009), impulsada a instancias de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala CICIG, reguló los beneficios que se podrí­an dar al Colaborador Eficaz, determinando eso sí­, una limitante, que dichos beneficios no se podrí­an otorgar a «… jefes, cabecillas o dirigentes de organizaciones criminales», de igual manera, esa ley determinó los parámetros para juzgar la importancia de los delitos que se revelan y la participación en los mismos del aspirante a Colaborador Eficaz. … La medida (Colaborador Eficaz) es beneficiosa para la justicia, si la justicia se beneficia de ella más que el delincuente que se transforma en Colaborador Eficaz, en caso contrario no deberí­a de aplicarse, pues con toda certeza, al lobo, una vez libre, se le caerá la piel de oveja en la primera esquina».