Saber buscar


De la misma manera en que las entidades se prepararon para cumplir con la ley de acceso a la información, es importante señalar que los ciudadanos y los sectores sociales tienen que realizar un adecuado aprendizaje para lograr los mejores resultados de la vigencia de esa normativa legal, porque la calidad de la información que se obtenga tendrá mucho que ver con lo que se busque, con lo que se pida, a efecto de transparentar el ejercicio de la función pública.


Se habló mucho de capacitar a funcionarios para cumplir la ley, pero obviamente entre los sectores sociales hubiera sido conveniente realizar algunos seminarios para capacitar a la gente en cuanto al ejercicio del derecho de pedir la información, detallando lo que es en verdad importante y trascendente y lo que nos puede ayudar a que en el paí­s se establezca una cultura de correcta divulgación de la información pública.

Es importante, por ejemplo, una más perfecta definición de lo que son las cuestiones de seguridad nacional y las diplomáticas que están protegidas por el secreto constitucional, porque pueden convertirse en manga ancha como fue ya el manejo de los recursos del Ejército para convertirlo en caja chica que administraba los nuevos confidenciales del Ejecutivo bajo el amparo del secreto militar.

En los primeros dí­as vendrá una avalancha de solicitudes para obtener variada información que deberá aquilatarse en su justa dimensión, pero el ejercicio tiene que ser valioso para que la población aprenda a solicitar lo que en verdad vale la pena, lo que nos puede servir para transparentar el ejercicio del poder público y para iniciar una etapa en la que se pueda destapar la ancestral corrupción. Obviamente en este nuevo camino que debemos recorrer en el marco de la ley de acceso a la información, es fundamental que los funcionarios entiendan a cabalidad sus responsabilidades, pero que los habitantes del paí­s sepamos exactamente dónde buscar aquellos elementos que pueden ser fundamentales para realizar esa auditorí­a social que es tan importante en el esquema de pesos y contrapesos en el marco del modelo democrático.

íštil será la conformación de grupos que continúen y hagan más profundo el trabajo que ahora realizan aisladamente algunas personas, como puede ser la diputada Nineth Montenegro en la fiscalización de los fondos públicos, puesto que mientras más especialistas aprovechen las ventanas que se abren con el nuevo instrumento legal, mejor será la calidad de la información disponible. Especialistas que, como economistas, ingenieros, abogados, educadores, médicos y periodistas, saben mejor dónde y cómo buscar para asegurar la transparencia. Por eso pensamos que el aporte de la ley estará no sólo en que obliga al funcionario a informar, sino al ciudadano a capacitarse para saber qué preguntar.