El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, exigió hoy de nuevo en Moscú una investigación independiente del posible uso del gas tóxico en la guerra civil siria.
«Las noticias sobre armas químicas también nos intranquilizan, pero por qué debería emplearlas la cúpula en Damasco ahora, justo cuando ya no está con la espalda contra la pared», agregó Lavrov.


Existe una estricta normativa internacional, como las huellas del gas tóxico en sangre, orina y ropa que se tienen que verificar. «No existe garantía alguna de que los materiales que nosotros hemos recibido de nuestros socios en Estados Unidos y Francia hayan cumplido esa normativa».
Lavrov advirtió además de la posible imposición de una zona de prohibición de vuelo en Siria. «No hace falta ser un experto para comprender que eso va contra la ley internacional», dijo en declaraciones a la agencia de noticias rusa Itar-Tass. Rusia es un estrecho aliado del régimen sirio.
El presidente de la república de la conflictiva región de Chechenia, Ramsan Kadyrov, dijo que la oposición siria busca desde hace meses combatientes en las áreas islámicas de la región. «Venden el conflicto como guerra santa», dijo Kadyrov.
Según el servicio secreto interno ruso, el FSB, hasta unos 200 islamistas radicales del Cáucaso norte combaten en Siria junto a los insurgentes.
EE. UU. ya había decidido
enviar armas a rebeldes
Washington
Agencia dpa
El gobierno estadounidense ya había decidido hace semanas enviar armas a los rebeldes en Siria, y la acusación del uso de gases tóxicos por parte del régimen sirio sirve únicamente como una justificación más, publica hoy el «Washington Post» en base a fuentes del Ejecutivo.
Washington está muy preocupado por la participación de la milicia libanesa Hizbollah en la guerra y las victorias que están obteniendo sobre el terreno las tropas del presidente Bashar al Assad, comenta a su vez el «Wall Street Journal».
Otro motivo para el cambio de actitud de la administración estadounidense fueron las sustituciones de personal en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, añade el periódico.
El jueves, el presidente norteamericano, Barack Obama, anunció un giro en su política hasta el momento en Siria, más de dos años después del inicio de los combates.
Por primera vez, Estados Unidos entregará armas pequeñas y munición a los rebeldes sirios. Previamente, el gobierno consideró que existen suficientes pruebas de que el régimen sirio había usado armas químicas y cruzado con ello la «línea roja» establecida por Obama. Según cifras de la ONU ya han muerto en la guerra civil del país más de 93.000 personas.
Por su parte, el «New York Times» informó en base a una fuente del gobierno que Obama tiene una actitud ambivalente respecto de la entrega de armas. El presidente no está convencido de que puedan cambiar el curso de la guerra, pero a nivel privado ha reconocido que desea que con ellas se pueda ganar tiempo para dar espacio a posibles negociaciones de paz.
Con el envío limitado de armas, Obama espera poder apoyar a los rebeldes lo suficiente como para llevar al régimen sirio a la mesa de negociaciones.
«La decisión refleja sin embargo también el nerviosismo en la Casa Blanca por la mayor participación de Irán y de su representante, Hizbollah, en la lucha a favor de Al Assad», añade el medio. Una victoria de Bashar al Assad equivaldría a una victoria de Irán.
Siria: EE. UU. miente
Por BASSEM MROUE
BEIRUT / Agencia AP
El gobierno sirio rechazó el viernes las acusaciones de Estados Unidos de que haya usado armas químicas contra los insurgentes y las consideró «llenas de mentiras», y acusó al presidente Barack Obama de recurrir a tretas para justificar su decisión de armar a los rebeldes sirios.
«La Casa Blanca ha emitido un comunicado lleno de mentiras sobre el uso de armas químicas en Siria con base en información fabricada», señaló el viernes el Ministerio de Defensa de Siria. «Estados Unidos usa tácticas baratas para justificar la decisión del presidente Barack Obama de armar a la oposición siria».
Si bien no se han aportado detalles, la decisión estadounidense de armar a los insurgentes implica una intervención de Estados Unidos en los dos años de guerra civil de Siria y sucede mientras las fuerzas del presidente Bashar Assad han estado logrando importantes victorias, expulsando a los rebeldes de un poblado clave cerca de la frontera libanesa y lanzando ofensivas en el centro y norte del país, con operativos en Alepo, la mayor ciudad del país.
Por su parte, el comandante del principal grupo insurgente respaldado por las potencias occidentales en la guerra civil siria dijo esperar que las armas estadounidenses estén pronto en manos de los rebeldes.
«Esperamos tener en un futuro cercano las armas y municiones que necesitamos», dijo el general Salim Idris al canal de televisión Al-Arabiya TV.
Rebeldes y aliados analizan ayuda
Estambul
Agencia dpa
Los rebeldes sirios conversarán con los países aliados sobre el apoyo militar que precisan, dijo hoy a dpa el portavoz del Ejército Sirio Libre, Luai al Mekdad, después de que Estados Unidos anunciase que respaldará con armas a los insurgentes que luchan contra el presidente Bashar al Assad.
Está previsto que hoy se reúnan representantes de países árabes y occidentales en Estambul con miembros de la oposición siria para analizar el tema, dijo Mekdad.
El jefe del Estado Mayor de este ejército conformado por desertores de las tropas regulares, el general Salim Idriss, será quien informe a los presentes sobre la situación militar del país. Además la oposición también hablará sobre en qué zonas se precisa imponer una zona de prohibición de vuelo.
Rusia niega armas químicas
MOSCU
Agencia AP
Moscú no está convencido con la afirmación de Washington de que el régimen de Siria ha usado armas químicas contra la oposición, reveló el viernes el asesor de política exterior del presidente Vladimir Putin.
Yuri Ushakov dijo a los reporteros que la información suministrada por Estados Unidos a Rusia «no pareció convincente».
La Casa Blanca anunció el jueves que Estados Unidos tiene pruebas concluyentes de que el régimen del presidente sirio Bashar Assad ha usado armas químicas contra las fuerzas de la oposición, cruzando la «línea roja» establecida por el presidente Barack Obama que ocasionaría una mayor participación de Estados Unidos en el conflicto. El subdirector de Seguridad Nacional, Ben Rhodes, dijo que el mandatario planeaba brindar ayuda militar a los insurgentes.
Ushakov advirtió que brindar dicha ayuda podría boicotear las gestiones para una conferencia de paz en Siria.