El mandatario ruso Dimitri Medvedev ordenó hoy frenar la ofensiva en Georgia, aunque el ejército ruso sigue presente en el país caucásico, que denunció nuevos bombardeos.
«He tomado la decisión de suspender las operaciones para obligar al gobierno georgiano a pactar la paz», dijo Medvedev en un encuentro con responsables de la operación militar lanzada para rechazar la tentativa georgiana de retomar el control sobre la región separatista pro rusa de Osetia del Sur.
Frenar el avance no implica retirarse a sus posiciones, como lo dejaron claro oficiales rusos y como lo constataron las autoridades georgianas.
«Aun cuando hemos recibido la orden de cesar el fuego eso no significa que hayamos suspendido todas las acciones, entre ellas las tareas de reconocimiento», dijo el general Anatoly Nogovitsin, jefe de Estado mayor adjunto de las fuerzas rusas.
El oficial explicó que la operación se proponía «debilitar» militarmente a Georgia para que este país no pueda atacar a las repúblicas separatistas pro rusas de Abjasia y Osetia del Sur.
«Los rusos detuvieron su avance. No hay movimiento de fuerzas rusas, pero permanecen en las posiciones que ocupan», señaló el ministro georgiano de Reintegración, Temur Yakobashvili.
Medvedev anunció su decisión cuando el presidente francés Nicolas Sarkozy, que también ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), iniciaba en Moscú una misión de mediación entre Rusia y Georgia.
Pero las autoridades georgianas denunciaron que pese al anunciado fin de la ofensiva, la aviación rusa seguía machacando tres poblados georgianos.
Antes del anuncio de Medvedev, el Consejo Nacional de Seguridad había dado parte de bombardeos en Gori, que según la televisión georgiana provocó numerosas víctimas.
Según la ONU, cerca del 80% de los 50 mil habitantes de Gori huyeron de la ciudad.
El principal hospital de la ciudad fue bombardeado, dijo Vano Noniashvili, jefe de prensa del presidente georgiano Mijail Saakashvili.
Un médico murió en el incidente, según la misma fuente.
En el bombardeo de Gori también perdió la vida un camarógrafo holandés de la televisión holandesa RTL, indicó esa cadena en su sitio internet.
Las autoridades georgianas aseguraron que la aviación rusa bombardeó por segunda vez el estratégico oleoducto BTC (Baku-Tiflis-Ceyhan) que surca el país, llevando petróleo desde los campos petrolíferos de Azerbaiyán en el mar Caspio hacia el puerto turco de Ceyhan, a orillas del Mediterráneo.
El general Nogovitsyn negó que los aviones rusos hubiesen tomado deliberadamente por blanco Gori y que se propusiesen destruir el oleoducto.
«No hemos bombardeado voluntariamente a Gori» y el oleoducto no es «un objetivo» militar para Rusia, afirmó el oficial.
El presidente estadounidense George W. Bush dijo ayer que la ofensiva militar rusa «amenaza las relaciones» entre los dos países.
«Rusia ha invadido un estado soberano vecino y amenaza a un gobierno democrático elegido por su pueblo. Tal acción es inaceptable en el siglo XXI», dijo Bush.
«Parecería que estas acciones están encaminadas a derrocar al gobierno (georgiano) legítimamente electo», agregó.
El canciller ruso Serguei Lavrov afirmó hoy que Moscú ya no tiene «ninguna confianza en los dirigentes actuales de Georgia».
El conflicto se inició la semana pasada, cuando Georgia trató de recuperar el control de Osetia del Sur, y según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ha obligado a huir de sus hogares a unas 100 mil personas.
Georgia se convirtió en república independiente tras el derrumbe de la Unión Soviética a inicios de los años 90. El conflicto con Abjasia y Osetia del Sur data de esa misma época, cuando esos dos territorios proclamaron su voluntad de seguir unidos a la Federación Rusa.
Las tensiones entre Georgia y Rusia se acrecentaron por el proyecto del gobierno pro occidental georgiano de ingresar en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), rechazado enérgicamente por Moscú.
La Casa Blanca informó hoy que está verificando si Rusia, como anunció, detuvo sus ataques a Georgia y afirmó que es «irrelevante» buscar un responsable en el conflicto del Cáucaso ya que lo que importa es que este finalice.
Estados Unidos está evaluando enviar más ayuda a Georgia «después de que los ataques se hayan terminado», dijo el portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto.
«No voy a culpar a nadie. En realidad, pienso que la pregunta» sobre quién es el responsable del conflicto «es irrelevante», agregó, interrogado por la prensa sobre si la ofensiva georgiana iniciada el 6 de agosto contra su provincia rebelde pro-rusa de Osetia del Sur disparó la crisis con Rusia.
«En realidad, el punto es que todas las partes deben retirarse» al punto en que estaban previo a la semana pasada, cuando el gobierno georgiano llevó tropas a Osetia del Sur.
El presidente ruso Dmitri Medvedev anunció hoy el fin de la operación rusa en Georgia. Sin embargo, según el gobierno georgiano las tropas rusas mantienen sus posiciones y siguen bombardeando.
El «David» georgiano «ganará» contra el «Goliat» ruso, aseguró el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, ante unas 70 mil personas reunidas hoy en el centro de Tiflis para protestar contra la intervención militar dirigida por Moscú.
«Nuestra lucha contra Rusia es la de David contra Goliat. ¡Y David ganará! ¡Ganará!», exclamó el jefe de Estado, en un discurso en el que anunció, además, la salida de Georgia de la Comunidad de Estados Independientes (ex-URSS, menos los Estados bálticos).
Saakashvili se dirigió a la multitud reunida en la avenida Rustaveli, una de las principales arterias de la capital, donde ondeaba una marea de banderas rojas y blancas, los colores de la nación.
«Los blancos de las fuerzas armadas rusas son la Humanidad y la libertad», agregó el presidente.
Las autoridades georgianas afirmaron hoy que Rusia seguía bombardeando su territorio, pese a que Moscú anunció que había puesto fin a la operación militar.
El fin de la ofensiva rusa en territorio georgiano es «importante pero insuficiente», estimó hoy el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, en rueda de prensa.
«Es importante pero insuficiente», dijo el responsable de la OTAN acerca de la decisión adoptada por el presidente ruso Dimitri Medvedev de interrumpir las operaciones en Georgia.
El Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte consideró que era necesario volver al «statu quo», es decir, que todas las fuerzas sobre el terreno deberían volver a las posiciones que tenían antes de que la violencia estallara, el 6 de agosto.
La Alianza Atlántica no ha cambiado de actitud ante la candidatura de Georgia, declaró por otro lado Scheffer.
«Georgia es un socio respetado y un amigo, y un día Georgia se sumará a la OTAN», afirmó Scheffer al término de una reunión de los embajadores de los 28 países que integran la Alianza Atlántica.
En abril pasado, los países de la OTAN se comprometieron a admitir a Georgia y Ucrania en el futuro.