Rusia dice que empezó a retirar sus tropas de Georgia


Un soldado realiza su rutina de custodia en una ciudad de Georgia. La situación en esa región aún continúa tensa, pese al anuncio de Rusia de que está retirando sus tropas.

Rusia anunció que sus tropas empezaron a retirarse de Georgia, pero fue desmentida por las autoridades georgianas, que la acusaron incluso de profundizar su avance pese a la promesa de marcharse hoy y de la presión internacional.


Unos refugiados en Osetia del Sur aguardan a que haya un definitivo cese al fuego, en un refugio temporal instalado en un salón de clases de una escuela pública.

«Hoy, de acuerdo con el plan, empezó el retiro de las tropas de paz rusas», dijo en Moscú el jefe de Estado Mayor adjunto de Rusia, el general Anatoli Nogovitsin, sin otras precisiones.

El gobierno georgiano afirmó sin embargo que las tropas rusas profundizaban su avance desde la ciudad de Jashuri (centro).

«Seis vehí­culos blindados rusos se dirigen desde Jashura hacia Sachjere y otros seis hacia Borjomi», dijo el portavoz del ministerio georgiano del Interior, Shota Utiashvili.

Sachjere, ubicada en el centro de Georgia, está a unos 50 kilómetros al norte de Jashuri; Borjomi está a unos 25 km al sudoeste de esta ciudad.

«La situación no ha cambiado. No vemos ninguna retirada», dijo el secretario del Consejo de Seguridad georgiano, Alexander Lomaia.

El presidente ruso Dimitri Medvedev la habí­a dicho ayer a su colega francés Nicolas Sarkozy que «a partir de hoy Rusia iniciará la retirada del contingente militar» en Georgia.

Se ignora el número exacto de efectivos rusos que el 8 de agosto cruzaron la frontera en represalia por la tentativa de las autoridades georgianas de retomar la ví­spera el control de la zona separatista pro rusa de Osetia del Sur.

Los soldados rusos seguí­an controlando hoy el principal acceso a la ciudad de Gori, a unos 60 km al oste de Tiflis. También estaban presentes en puestos de control de la carretera a Tiflis, y llegaban a unos 30 km de la capital georgiana.

Un camarógrafo percibió unos treinta tanques y vehí­culos blindados y un centenar de soldados en un cruce de la ruta que va de Senaki y Zugdidi al puerto de Poti, sobre el mar Negro (oeste).

En Zaramag, en el puesto fronterizo entre Rusia y la región separatista de Osetia del Sur, camiones militares y de ayuda humanitaria rusos circulaban en ambas direcciones. Las tropas rusas no parecí­an realizar ninguna operación de repliegue.

En Tiflis, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, insistió hoy en la necesidad de una retirada rusa «sin demoras» y propuso por primera vez negociaciones para «evitar el distanciamiento definitivo» entre los dos paí­ses.

«Georgia jamás se rendirá, jamás tolerará la pérdida de la más mí­nima parcela de su territorio», dijo Saakashvili.

Los aliados occidentales del dirigente georgiano incrementaron la presión sobre Moscú para que abandone Georgia.

En un artí­culo en el diario francés Le Figaro, el presidente Nicolas Sarkozy pidió hoy una retirada «sin demora» de las fuerzas rusas y aseguró que «ese punto no es negociable».

Sarkozy, que es presidente de turno de la Unión Europea (UE), advirtió que de lo contrario, se verá «obligado a convocar un consejo europeo extraordinario».

Alemania también espera que las tropas rusas se retiren «muy rápidamente» de Georgia, dijo hoy el portavoz adjunto del gobierno de la canciller Angela Merkel, Thomas Steg.

La secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, señaló ayer que la reputación de Rusia «está hecha trizas» y expresó su deseo de que el Kremlin «mantenga esta vez su promesa» de retirar sus tropas hoy.

Anoche, el presidente de Osetia del Sur, Eduard Kokoiti, cesó a su gobierno y proclamó el estado de emergencia.

Rusia y Georgia negocian el canje de 14 soldados georgianos detenidos en Osetia del Sur contra cinco rusos capturados por las tropas leales a Tiflis, indicó un portavoz militar ruso en la capital suroseta.

El diario estadounidense The New York Times indicó que Rusia habí­a desplegado varias plataformas de lanzamiento de misiles tácticos SS-21 en Osetia del Sur, con Tiflis dentro de su radio de acción.

En Viena, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) inició una reunión para autorizar el enví­o de un centenar de observadores más a la zona de conflicto, que según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) dejó 158 mil desplazados.