Rusia da señales de irse de Georgia


Tanquetas rusas transitan por un camino que conduce a la salida de Georgia. El ejército ruso empezó la salida hoy, pero se mantendrá alerta.

El ejército ruso daba señales hoy de acelerar la retirada de Georgia, aunque pretende mantener bajo control una ruta estratégica y una zona de seguridad, amén de permanecer en dos zonas separatistas que ya cuentan con su presencia desde los años 90.


Una columna de vehí­culos militares rusos con cientos de soldados se dirigí­a por la tarde hacia la región separatista pro rusa de Osetia del Sur desde las inmediaciones de la localidad georgiana de Gori.

«Esta columna se dirige hacia Tsjinvali», la principal ciudad de Osetia del Sur. «De aquí­, todas las fuerzas rusas habrán salido de la región», declaró el teniente coronel ruso Andrei Bobrun.

Los militares rusos desmantelaban varios puestos de control en la carretera que va de Gori -una estratégica conexión entre el este y el oeste del paí­s- a Tiflis, la capital.

Las autoridades georgianas confirmaron que los rusos se estaban yendo de la región de Gori, pero afirmaron que no habí­a ningún repliegue en el oeste.

Al finalizar la tarde, sin embargo, se comprobó que una importante columna de blindados y otros vehí­culos militares rusos estaba saliendo de la parte occidental del paí­s en dirección de Abjasia, la otra zona separatista pro rusa que, al igual que Osetia del Sur, vive de hecho fuera de la autoridad de Tiflis desde inicios de los años 90.

Moscú tiene sin embargo la intención de conservar el control de una carretera estratégica que va de Tiflis al mar Negro (oeste), según un mapa mostrado hoy por el Estado Mayor ruso.

El mapa, desplegado en una rueda de prensa por el jefe de Estado Mayor adjunto, el general Anatoly Nogovitsin, muestra «una zona de responsabilidad» rusa que incluye largos tramos de la principal ruta georgiana, entre el puerto de Poti y la ciudad de Senaki.

El aeropuerto militar de esta localidad permanecerí­a bajo control del ejército ruso.

Rusia habí­a prometido que sus tropas saldrí­an de Georgia hoy y que sólo unos 500 soldados permanecerí­an en ocho puntos clave en una zona de seguridad cerca de Osetia del Sur, según dijo el canciller Serguei Lavrov.

Rusia «se reserva el derecho de aumentar» el número de sus soldados de paz en Georgia «en caso de necesidad», afirmó el general Nogovitsin.

Las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz permanecerán además tanto en Abjasia como en Osetia del Sur, donde están acantonadas desde el fin del primer conflicto georgiano a inicios de los años 90.

El ejército ruso entró a Georgia tras haber lanzado una vasta contraofensiva contra las fuerzas georgianas que intentaron retomar el control de la región separatista de Osetia del Sur en la noche del 7 de agosto.

Estados Unidos cuestionó hoy por la mañana la voluntad rusa de retirar sus tropas.

«Según mis informaciones, si (los rusos) se mueven, es a paso de tortuga. Es demasiado poco y demasiado lento», declaró en Tiflis el general John Craddock, jefe del mando europeo del ejército estadounidense y comandante de la OTAN en Europa.

En el frente diplomático, las grandes potencias se revelaron incapaces de alcanzar un acuerdo en el Consejo de Seguridad de la ONU, que examinó sendos proyectos de resolución presentados por Rusia y Francia, paí­s que medió el alto el fuego entre Moscú y Tiflis.

Rusia rechaza el texto francés alegando que sólo incluye dos de los seis puntos del acuerdo de alto el fuego (repliegue de las tropas rusas y georgianas a sus posiciones previas al conflicto) y que llama a una retirada «inmediata» de las tropas rusas.

Los Occidentales rechazan el texto ruso porque éste evita reafirmar el respeto a la integridad territorial de Georgia.

Ese punto es crucial, dado que Abjasia y Osetia del Sur han pedido formalmente a Rusia el reconocimiento de su independencia.

Las dos cámaras del Parlamento ruso abordarán la cuestión el lunes, aunque el Kremlin tendrá la última palabra.

TORTUGAS


Las tropas rusas se retiran de Georgia «a paso de tortuga», estimó hoy en Tiflis el general John Craddock, jefe del mando europeo del ejército estadounidense y comandante de la OTAN en Europa.

«Según mis informaciones, si (los rusos) se mueven, es a paso de tortuga. Es demasiado poco y demasiado lento», declaró el general Craddock a la prensa.

Las autoridades georgianas han constatado lo mismo. Moscú prometió concluir la retirada de sus tropas antes del viernes por la noche.

«Por el momento seguimos sin ver señales de una retirada de las fuerzas rusas», afirmó a la AFP el portavoz del ministerio del Interior georgiano, Chota Utiashvili.

El ejército ruso entró a Georgia tras haber lanzado una vasta contraofensiva contra las fuerzas georgianas que intentaron retomar el control de la región separatista de Osetia del Sur en la noche del 7 de agosto.