El canciller ruso acusó hoy a Occidente de adoptar una actitud «inmoral» frente a Siria al presionar al presidente Bashar Assad sin condenar a la vez la violencia de los que calificó de «grupos extremistas armados» que tratan de derrocar al dirigente árabe.
Sergey Lavrov también rechazó los llamamientos a Moscú para que respalde sanciones contra Siria, donde la represión del gobierno a un levantamiento popular que lleva nueve meses ha dejado hasta ahora más de 5 mil muertos.
Sin embargo, respaldó la iniciativa de la Liga írabe de enviar observadores a ese país, que algunos temen está al borde de una guerra civil.
Rusia mantiene lazos firmes con Siria desde la época soviética, a la que suministra armas y le significa ejercer influencia en la región. Rusia y China se han resistido a las presiones de Estados Unidos y otras naciones occidentales para que Naciones Unidas apliquen sanciones al régimen de Assad.
El movimiento contra el régimen se ha inspirado en los levantamientos en Túnez, Egipto, Libia y otros estados árabes.
Los occidentales «se niegan a presionar al flanco extremista armado de la oposición (siria) y a la vez nos acusan de bloquear la obra del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas», dijo Lavrov en una conferencia de prensa después de conversar con el canciller argelino Mourad Medelci. «Yo calificaría esa posición de inmoral», agregó.
«Apoyamos una acción resuelta, pero para buscar modos de alcanzar la paz y no de elevar una presión unilateral», agregó. «Una posición decidida no debe ser selectiva».
El canciller agregó que los grupos armados que atacan a las fuerzas del gobierno sirio «se proponen provocar una catástrofe humanitaria y conseguir un pretexto para exigir una interferencia exterior en el conflicto».
«Cuando nuestros socios occidentales describen públicamente esa acción de los grupos militantes como reflejo de las aspiraciones democráticas del pueblo sirio y su lucha contra la dictadura, lo menos que puede decirse es que parece inadecuado», agregó.
Lavrov dijo que Moscú también le ha aconsejado a Siria que acepte observadores de la Liga írabe lo más rápido posible. Dijo que a estos observadores árabes podrían unirse monitores de Brasil, China, India y Rusia.