¿Quién no ha visto la escena más famosa de Nueve semanas y media? Han pasado 23 años desde el sensual baile de Kim Basinger con la música You can leave your hat on de Joe Cocker de fondo ante un todavía atractivo y natural Mickey Rourke que no perdía detalle.
Ambos actores se convirtieron en mitos sexuales. Dos décadas después, han vuelto a trabajar juntos en la película The informers, en la que también actúan Winona Ryder, Billy Bob Thorton y Chris Isaak, entre otros.
La noche del jueves se les vio sonrientes, relajados y cariñosos durante el estreno, mundial, en Los íngeles. Una actitud un tanto sorprendente, ya que tras participar en la mítica cinta, Basinger se refirió en su día a su compañero de reparto como «cenicero humano».
La intérprete también aseguraba que se sentía frustrada porque a partir de aquel momento se le había considerado más un objeto de deseo que una actriz propiamente dicha, aunque es indudable el apabullante empujón que supuso para ella el jugueteo con un par de hielos. Tiempo después se llevó el Oscar por su papel en LA Confidential. Hoy, con 55 años, conserva el halo sensual que la convirtió en los años 80 en la mujer más deseada del cine.
Por el contrario, el paso del tiempo, las adicciones y las numerosas visitas al quirófano han deteriorado brutalmente el físico de Rourke, de 56 años. Hace dos décadas triunfó, pero se creó fama de chico rebelde por su fuerte carácter dentro y fuera de la gran pantalla. Poco a poco, su estrella se fue apagando. El declive profesional, un par de divorcios y varias detenciones le llevaron a la ruina e incluso tuvo que vender su preciada colección de motos. También vivió en un desastroso apartamento en Los íngeles, donde ahogaba las penas en alcohol. Pero tras lustros apartado de la escena y la vida pública, el ex boxeador reapareció en el 2008 con El luchador, papel que le valió una nominación al Oscar. Eso sí, no ha abandonado el aspecto estrafalario que luce desde su descenso a los infiernos.