Romney corta racha adversa


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Después de una victoria por estrecho margen en las asambleas de Maine, Mitt Romney sigue recaudando dinero para su bien financiada campaña e intenta convencer a los votantes republicanos de que es suficientemente conservador como para desafiar al presidente Barack Obama.

Por STEVEN R. HURST WASHINGTON / Agencia AP

El escaso margen de tres puntos porcentuales que obtuvo el sábado sobre el legislador de Texas Ron Paul ofreció poco más que un estímulo simbólico a Romney, el acaudalado ex gobernador de Massachusetts que por ahora encabeza el lote de aspirantes a la candidatura presidencial republicana.

Pese a su desempeño en Maine, Paul no es hasta ahora un rival serio de Romney como lo son los otros dos aspirantes: Newt Gingrich, el ex presidente de la Cámara de Representantes, y Rick Santorum, ex senador de Pensilvania.

Obama es vulnerable en su intento por reelegirse en las elecciones de noviembre debido a su manejo de la declinación económica desencadenada por la caída del sistema financiero en los últimos meses de la presidencia de George W. Bush.

Sin embargo, esa desventaja ante los votantes parece estar aliviándose con indicios crecientes, aunque tentativos, de una ligera aceleración en la recuperación económica.

Romney ganó en Maine después de tres derrotas la semana pasada ante Santorum. Superó a Paul por 39% contra 36%. Santorum y Gingrich, que no hicieron campaña activa en el estado, ganaron respectivamente el 18% y el 6%.

Romney empieza a reponerse de las derrotas frente a Santorum el martes pasado en Colorado, Minnesota y Misurí. No habrá otra elección partidista hasta las primarias de Arizona y Míchigan a fines de mes, y el próximo debate republicano será dentro de 10 días.

La campaña de Santorum recibió más donaciones después de sus victorias de la semana pasada, tres millones de dólares en tres días, aunque es improbable que pueda equipararse a Romney en la carrera por el dinero.

Santorum reportó apenas 279.000 dólares en el banco a fines de diciembre, en comparación con 19,9 millones de Romney. Gingrich tenía 2,1 millones, pero con deudas sustanciales, y Paul, 1,9 millones.