Roma se lanza a la caza de prostitutas y clientes


Un anuncio de Madrid, España, que busca persuadir para que las personas no sigan manteniendo el negocio de la prostitución. En Roma, el alcalde lanzó un operativo para detener esta práctica.

La capital italiana, Roma, se convirtió ayer en el emblema de la lucha contra la prostitución callejera, al comenzar a aplicar una controvertida disposición firmada por el alcalde de derecha Gianni Alemanno.


Más de un centenar de personas, de las cuales 76 prostitutas y 30 clientes, fueron multadas en base a las nueva ordenanza municipal, que entró en vigor el martes por la tarde.

Los agentes de la policí­a han emitido en total 106 multas en varios barrios de la capital, en particular en la zona Vescovio, Prenestino y via Salaria, célebre por el desfile callejero de prostitutas casi desnudas tanto en el verano como en pleno invierno.

Los agentes municipales sancionaron con 200 euros a los infractores «por ofrecer o contratar prestaciones sexuales» en la calle.

«Yo no tengo 200 euros y no los pienso pagar», advirtió la primera prostituta sancionada, una joven rumana, quien ofrecí­a inconfundiblemente sus servicios en unas de las avenidas más transitadas de las afueras de la Ciudad Eterna.

El primer cliente sancionado fue en cambio un mecánico de 23 años, que estaba negociando los favores de un travesti brasileño.

«No sabí­a que existí­a un decreto, pero lo que sí­ sé es no voy a votar nunca más por Alemanno», protestó.

La campaña contra las prostitutas callejeras, acusadas de poner a riesgo la seguridad vial, ha suscitado crí­ticas por parte de algunos sectores de la sociedad, que consideran inútil perseguir ese fenómeno con sanciones.

Para el sindicato de policí­as, SULPM, es difí­cil obligar a una prostituta a pagar la multa ya que no tienen domicilio fijo.

La ordenanza municipal permanecerá vigente hasta el 31 de enero de 2009, fecha en la que entrará en vigor la ley nacional contra la prostitución, cuyo proyecto acaba de ser aprobado por el consejo de ministros y aún debe ser sometido a la ratificación del Parlamento.

El proyecto de ley propone sancionar con cinco a 15 dí­as de prisión y con 200 a 13 mil euros de multa a «toda persona que ejerza la prostitución o se beneficie de ella (los clientes, ndlr) en los lugares públicos».

El objetivo de la futura ley es dar un «golpe muy duro al mercado» de la prostitución, que conduce a la «trata de blancas» y a fenómenos «de esclavitud», según Mara Carfagna, ministra italiana para la Paridad, ex modelo de televisión, y autora de la ley.

Un alto magistrado criticó la creación del nuevo delito en un paí­s que ha sido numerosas veces sancionado por las instituciones europeas por la lentitud de la justicia.

«Va a ser técnicamente imposible organizar un juicio debido a que nuestra legislación garantiza muchos derechos y exige mucha documentación. Ningún juez va a decidir enviar una prostituta a la cárcel si la ley prevé que sea internada en una casa de acogida», comentó el procurador del tribunal de Trento (norte), Stefano Dragone.

Entre 50 mil a 70 mil personas, una tercera parte de ellas extranjeras, se prostituyen en Italia, según cálculos oficiales.

El 65% de las «trabajadores del sexo», de las cuales el 20% son menores de dad, ejercen en la calle.

El primer cliente sancionado fue en cambio un mecánico de 23 años, que estaba negociando los favores de un travesti brasileño.