«Roger Federer es quizás el mayor talento en la historia del tenis, y eso por decir algo… Es el mejor jugador y el más completo que haya visto jamás», manifestó John MCEnroe, quien es considerado uno de los mayores talentos de la historia del tenis de campo y que al parecer, siempre ha estado deslumbrado ante el estilo y talento de Federer.
Y es que a este tenista topo nada lo complica. Es capaz de pararse con facilidad sobre cualquier tipo de cancha, y ejecutar en ellas algunos de los golpes más complicados que jamás se han visto en el tenis. Dicho de manera compuesta, es capaz de ganar sobre todo tipo de superficies… aunque su preferida es la rápida.
El llamado «Expreso Suizo», por algunos, nació en Binningen, cantnón de Basilea-Campo, Suiza, el 8 de agosto de 1981, y comenzó en el tenis a los ocho años. A su etapa junior ya conseguía grandes resultados, al lograr en 1998 finalizar la temporada en el primer lugar.
Es el número uno del mundo en el ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), y es catalogado por la mayoría de los grandes del tenis internacional y la prensa especializada como el más grande de todos los tiempos.
Fue en 2001 cuando consiguió su primer título, al vencer a Julien Boutter en la final de Milán. No obstante, su consagración definitva fue en Wimbledon, donde derretó a Pete Sampras en octavos de final con un marcador de 7-6, 5-7, 6-4, 6-7 y 7-5.
El año pasado comenzó una vez más triunfando en el Abierto de Australia y sumó su nuevo record al ganar todos sus partidos sin dejar espacio en un solo set.
De las características de su juego se puede decir que no tiene un golpe en el que base su juego con mucha evidencia, salvo en algunas ocasiones, de su revés con top spin, el resto de su técnica está a un nivel superlativo.
Tras aterrizar el pasado viernes en Melbourne, el número uno mundial ha puesto ya en su punto de mira el primer «grande » de la temporada, el Abierto de Australia (14-27 de enero), que este año se peleará en una nueva superficie.