Poco después de salir de prisión, un desocupado taiwanés robó una caja de hisopos de algodón sólo para ser arrestado de nuevo porque «no podía olvidar las comidas que servían en el departamento de policía».
El hombre, un vagabundo que vive en las calles de Taipei, primero robó un par de zapatos el domingo por lo que fue detenido, aunque poco tiempo después fue liberado.
Entonces, el hombre volvió a robar al día siguiente sólo para regresar al calabozo y poder comer gratis.
«Si alguien no está bien y viene a la hora de colación, definitivamente prepararemos comida», dijo un oficial de apellido Wang en la estación de policía del distrito Hsinyi, que manejó el caso pero liberó nuevamente al sospechoso, Tsou Hao-lan.