Rivera se queda en 601


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Los Yanquis de Nueva York esperan que sea en su estadio donde se gane la división y se escriba la historia del béisbol.

Mariano Rivera no tuvo ayer la oportunidad de llegar al récord histórico de rescates luego que Adam Lind pegó dos jonrones en respaldo de Brandon Morrow y los Azulejos de Toronto vencieron 3-0 a los Yanquis de Nueva York. Al dí­a siguiente que empató el récord de Trevor Hoffman con su salvamento número 601, Rivera no llegó a salir al campo.

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TORONTO Agencia AP

Nueva York registró una foja de 4-6 en una serie de partidos como visitante que comenzó con un juego de compensación en Baltimore y llevó al equipo a Anaheim y Seattle antes de concluir en Canadá.

«Ha sido un viaje difí­cil», dijo el manager Joe Girardi. «Este ha sido un tramo muy, muy difí­cil. Sé que nuestros muchachos están bastante desgastados. Afortunadamente ellos llegan a dormir en su propia cama y ponerse al dí­a un poco».

Alex Rodrí­guez, quien jugó por segundo dí­a consecutivo después de perderse seis partidos por un dolor en el pulgar izquierdo, estaba feliz de que se acabaran los viajes por ahora.

«Siento que nos va a revitalizar llegar a casa, sin lugar a dudas», dijo Rodrí­guez. «Se siente como si nos hubiéramos ido por un mes».

A pesar de que estarán de vuelta en el Bronx, el calendario no se pone mucho más fácil, y no incluye ningún dí­a libre. Los Yanquis reciben a Minnesota en un juego de compensación hoy, y luego juegan cuatro contra Tampa Bay, incluyendo una doble cartelera el próximo miércoles.

«Tenemos que ir a casa y jugar mejor, no hay duda sobre ello», dijo Girardi.

Nueva York, que mantuvo cuatro juegos y medio sobre Boston en la División Este de la Liga Americana, la mayor ventaja de la temporada, ha perdido tres de los últimos cuatro partidos y siete de los últimos 11.

Lo que serí­a una serie de cinco partidos seguidos como local ahora alcanza ocho juegos debido a encuentros de compensación, y termina con tres enfrentamientos contra Boston. Mientras juegan en su estadio, los Yanquis esperan asegurar su 15to., boleto a los playoffs en 16 temporadas.

«Tenemos que tener una buena serie en casa», dijo el capitán de los Yanquis, Derek Jeter. «Todos estamos deseando volver a estar ahí­ porque no hemos estado allí­ por un tiempo».

Rivera ahora intentará establecer el récord en el Yankee Stadium.

Morrow (10-11) permitió cuatro imparables, todos sencillos, en ocho entradas. Además, ponchó a ocho y dio un boleto. Vení­a de 0-4 en seis aperturas desde que venció a Seattle el 17 de agosto.

Mientras en Boston, la pelota golpeó a David Price en el pecho y rebotó en el aire, un batazo de lí­nea que podrí­a haber liquidado las posibilidades de Tampa Bay de llegar a la postemporada.

Pero Evan Longoria lanzó a primera para el out, Price se mantuvo en el juego y Tampa Bay derrotó 8-5 a los Medias Rojas para ganar tres de cuatro partidos en Boston y acercarse a dos juegos en la carrera por el comodí­n de la Liga Americana.

Los Medias Rojas perdieron por 11ma., ocasión en 14 partidos, y ahora tienen que apoyar a los Yanquis, que juegan contra los Rays en siete de los últimos 10 juegos de Tampa Bay.

«Poder hacer esto contra este equipo aquí­, si eso no logra reforzar la confianza nada lo va a lograr», dijo el manager de los Rays Joe Maddon. «Ahora se hace más viable. Se puede ver la luz al final del túnel, y ahora se trata de un tren que se aproxima».

En el resto de los resultados de la Liga Americana, Los íngeles (Angelinos) venció 11-2 a Baltimore; Chicago (Medias Blancas) 10-5 a Kansas City; Cleveland 6-5 a Minnesota; Detroit 3-0 a Oakland; y Texas 3-0 a Seattle.

Por la Liga Nacional, Milwaukee derrotó 8-1 a Cincinnati; Washington 4-3 a Florida; Nueva York (Mets) 7-5 a Atlanta; Houston 3-2 a Chicago (Cachorros); San Francisco 12-5 a Colorado; Arizona 5-1 a San Diego; Los íngeles (Dodgers) 15-1 a Pittsburgh; y San Luis 5-0 a Filadelfia.

CRí“NICA
La singular naturalidad de los 600 rescates


Alex Rodrí­guez no pudo haber definido mejor el mérito de los 600 rescates de temporada regular, más otros 42 en los playoffs, de Mariano Rivera.

«Piénsenlo bien, cada juego en el que Mariano le ha tocado lanzar ha sido uno significativo. Cada uno de esos rescates ha significado algo», dijo su compañero y tercera base de los Yanquis de Nueva York.

«Dentro de cien años, la gente dirá que presenciamos al mejor cerrador de todos los tiempos … soy un testigo de la historia», añadió.

Se trata de una historia que el derecho panameño de 41 años sigue escribiendo. Le faltan dos salvamentos adicionales para quedar como el lí­der de por vida en las mayores, dejando atrás a Trevor Hoffman, lo cual debe alcanzar en lo que poco que queda de la campaña.

Lo curioso de todo ha sido la forma mesurada que ha acompañado la magnitud de semejante hito, como si fuese algo de todos los dí­as.

Y es que así­ que ha sido el modus operandi de Rivera en el montí­culo. Armado básicamente con un solo lanzamiento, la recta cortada, su personalidad siempre ha sido de un perfil discreto y una serenidad que raya en lo robótico.

Su sitial en el Salón de la Fama está garantizado desde hace buen rato gracias a unas credenciales insuperables, pero de la boca de Rivera nunca se deslizan frases arrogantes o fuera de tono.

Cuando los periodistas le recitan sus notables estadí­sticas, su respuesta se ajusta a una máxima: la virtud de todo corresponde al equipo, que en este caso ha sido el único de su carrera.

Fue lo que precisamente dijo tras conseguir el rescate 600 la noche del pasado martes en Seattle:

«No depende de mí­, depende todo el equipo. Esto es algo colectivo».

«No soy ese tipo de persona. Lo primero es el equipo. Se los he dicho tantas veces y no me cansaré de decí­rselos. Depende de mis compañeros que me dan la oportunidad de poder lanzar».

Esta misma temporada, hubo más fanfarria en la antesala del hit 3 mil de Derek Jeter o cuando Jim Thome se convirtió en el octavo bateador con 600 jonrones.

Pero muchos de esos hits de Jeter y jonrones de Thome se dieron en partidos de puro trámite o en palizas.

Como bien dice Rodrí­guez, los salvados de Rivera implican preservar una victoria, 600 para ser precisos.

Quizás no se vuelva a repetir.

Francisco Cordero, el dominicano de Cincinnati, es el cerrador activo que más cerca se encuentra con 323 y tiene 36 años. Después siguen Jason Isringhausen de los Mets (300) y el venezolano Francisco Rodrí­guez de Milwaukee (291). Rodrí­guez tiene 29 años y puede acumular muchos más si consigue un equipo que le devuelva el papel de cerrador.

Pero Rivera tiene contrato para otro año y, salvo bajones esporádicos, deberá seguir sumando.

«No creo que esto se vuelva a ver», dijo el manager de los Yanquis Joe Girardi, quien estuvo detrás del plato en 73 de los rescates de Rivera. «Así­ de importante es este logro de él y Trevor Hoffman. Es algo simplemente excepcional».

Pero el número 600 o el 602 son secundarios para Rivera. Los números de rescates que quiere seguir aumentando son los 42 en postemporada, incluyendo 11 en la Serie Mundial.

«No hay nada que se le compare a un campeonato de la Serie Mundial», afirmó.