Rincón LITERARIO



Flores en mi buzón

René Depestre

escritor haitiano

Esta mañana, una mano puso flores en tu buzón:

¿será acaso un sol que te escribe

desde una cárcel de tu paí­s?

¿O es un telegrama -SOS de la luna-

que de repente ve venir

las amenazas del hombre?

¿Será el último árbol romántico

de Nueva Zelandia que quiere

intercambiar sellos contigo?

¿Desde cuando la lluvia enví­a

mensajes cifrados a sus amigos?

Puede que sea la carta certificada

de un ruiseñor necesitado de dinero.

¿Y si fuera la carta anónima de un

cocodrilo, alcalde de una aldea tenebrosa?

¿o la carta de algún maldito presidente

vitalicio de la república?

¿o la de un tiburón notario de un paí­s racista?

Quizás sean flores explosivas, dotadas

de un maravilloso mecanismo de acción

retardada, flores cultivadas

en los invernaderos del Ku Klus Klan?.

Las llevo a mi oficina

para descifrar sus olorosos mensajes:

son flores del fondo del mar. Un olor

de marea alta invade mi casa. En la firma

de alga marina. Estas flores son

los besos de una princesa de alta mar,

es el alfabeto de su vida, la morsa

gloriosa de su sangre en flor.

Es el violento misterio de su cuerpo

cuando el orgasmo la proyecta conmigo

a la cima del reino vegetal. Ella,

desde el fondo de las aguas, me enví­a

las noticias de las hierbas inocentes

del mundo. Me da los buenos dí­as de las

primeras mariposas del año, los buenos dí­as

de los primeros peces y los primeros besos

de adolescentes que reclaman un poco de ternura,

de paz y dignidad, con una luz fresquí­sima,

para todos los ojos que acaban de llorar.