Rincón LITERARIO



Animal pensativo

Alvaro Yunque

poeta argentino

» Pobre amigo filósofo, tu marchas por la calle pensando,

Qué tontera, pensando en cosas graves,

En cosas que te impiden reí­r de lo que ocurre

A las bestias y hombres que atiborran la urbe.

Oye aquí­ un caballero y una dama disputan,

– rufián el caballero, la dama prostituta ­

aquí­ ante una pizarra de carreras, cien jóvenes

hablan, con qué energí­a, de caballos y jockeys.

Allí­ rueda un ruido y una bocina atruena

Y allí­ ruge un confuso murmullo de marea.

Esto, amigo filósofo, esto sí­ es divertido;

Pero tú nada escuchas, nada ves, ¡pobre amigo!

A ti quizás, oh amigo, te entristecen las cosas

Que a los demás divierten y, satisfechos, gozan;

Porque tu, pobre amigo, ya has perdido la gracia

De Dios, porque has perdido la divina ignorancia;

Tu hacia los libros fuiste lleno de ardor; oh amigo,

Y has vuelto pesaroso, callado de los libros;

Tú, curioso, quisiste saberlo todo,

Y hoy sabes tanto que te hallas solo, solo.

La vida de la urbe tan grotesca y risible

Tu espí­ritu acongoja, por eso marchas triste,

Por eso en estas calles, dominio de la injuria

Y el ruido, paseas tu orgullo y tu amargura

Y en medio de animales que no piensan, oh, amigo,

Eres un melancólico animal pensativo. «