La secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, destacó los valores e intereses comunes de Estados Unidos y Corea del Sur, al iniciar hoy en Seúl una gira asiática enfocada en reactivar las negociaciones para la desnuclearización de Corea del Norte.
«Es una relación que se ha ido profundizando a lo largo de los años, puesto que compartimos algo muy importante», declaró Rice tras asistir a la investidura del presidente surcoreano, Lee Myung-Bak, y reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores, Yu Myung-Hwan.
«De la misma forma que compartimos intereses estratégicos, también tenemos valores comunes», señaló la secretaria de Estado en un comunicado en el que aplaudió el traspaso de poder democrático en Corea del Sur.
Su visita es vista como una oportunidad de rebajar la tensión entre Washington y el gobierno de centroizquierda del saliente presidente surcoreano Roh Moo-Hyun y como un intento de relanzar las negociaciones multilaterales para desmantelar las instalaciones nucleares de Corea del Norte.
Las conversaciones, iniciadas en 2003, incluyen a las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia.
Rice no obstante optó por no abordar directamente esta cuestión en el día de la investidura del nuevo presidente: «Hoy es un día más para la celebración que para la política», afirmó.
Lee, un ex empresario de talante conservador que ha centrado su programa en el crecimiento económico y el empleo, abogó en su discurso de investidura ante 50 mil personas por estrechar las relaciones con Estados Unidos.
«Trabajaremos para desarrollar y fortalecer la tradicional relación de amistad con Estados Unidos, de cara a una futura asociación», afirmó.
«Basándonos en la confianza mutua que existe entre los dos pueblos, también fortaleceremos nuestra alianza estratégica con Estados Unidos», agregó Lee.
El nuevo presidente, de 66 años, prometió una línea más dura frente a Corea del Norte, condicionando la ayuda de Seúl al desarme de Pyongyang.
En su discurso, expresó su voluntad de reunirse con el líder norcoreano, Kim Jong-Il, y declaró que las relaciones entre ambos países deben ser más productivas. «Nuestra actitud será pragmática, no ideológica», anticipó.
Rice no descartó una visita a Pyongyang si se realizan progresos en cuanto a la desnuclearización.
Pero responsables estadounidenses declararon que su gira actual no incluirá Corea del Norte, adonde la Orquesta Filarmónica de Nueva York llegó hoy para ofrecer un concierto histórico con el fin de mejorar las relaciones entre la nación comunista y Estados Unidos.
Robert Einhorn, ex responsable del dossier de no proliferación de la Casa Blanca, dudó de que el viaje de Rice permita un avance significativo en el contencioso con los norcoreanos, pero estimó que su paso por Seúl, Pekín y Tokio servirá para buscar las vías de relanzar las conversaciones a seis.
El acuerdo multilateral alcanzado el año pasado estableció que Corea del Norte desmantelaría sus plantas nucleares productoras de plutonio y declararía todos sus programas atómicos como muy tarde en diciembre de 2007.
Aunque el desmantelamiento está en curso, la declaración de actividades se encuentra paralizada debido a los descuerdos sobre qué es lo que debe incluir.