La seguridad fue reforzada hoy en Katmandú, después de una serie de atentados con bomba que dejaron dos heridos, mientras prestaba juramento una asamblea constituyente que se dispone a abolir la única monarquía hinduista del mundo.
Dos personas, incluyendo a un niño, fueron heridas hoy al estallar un artefacto de fabricación casera en un parque de Katmandú, indicó la policía.
«Nosotros pensamos que este atentado fue cometido por elementos opuestos a (la instauración de) una república para crear un clima de pánico», dijo un responsable policial, Dipendra Chand, sobre la última deflagración.
Otros tres atentados tuvieron lugar ayer al anochecer sin dejar víctimas. Dos de estos ataques fueron reivindicados por un grupo nacionalista hindú desconocido, probablemente favorable a la monarquía, el G. F. P. Ramdir Sena, y uno ante el domicilio de una personalidad favorable a la república.
Responsables maoístas aseguraron que en su primera sesión, mañana, la asamblea abolirá la monarquía de este pobre y pequeño país del Himalaya, destituyendo al impopular rey Gyanendra, para instaurar una república federal.
«Es verdaderamente un día histórico», exclamó con alegría el jefe de los maoístas y ex guerrillero Prachanda, favorito para dirigir un futuro gobierno, mientras prestaba juramento con los otros parlamentarios.
Los maoístas, que llevaron adelante una lucha armada durante diez años antes de firmar un acuerdo de paz en 2006, fueron los grandes vencedores de las elecciones legislativas del 10 de abril, obteniendo más de una tercera parte de las 601 bancas.
Poco después de que la Constituyente prestase juramento, el rey Gyanendra salió de su palacio en un convoy de tres vehículos, conduciendo un automóvil Mercedes negro. Su esposa, la reina Komal, se encontraba a su lado.
La secretaría del palacio indicó que desconocía su destino e ignoraba si se trataba de una partida definitiva.
La tensión ha ido aumentando en la capital nepalesa a medida que se acercaba el día de la primera sesión Asamblea Constituyente.
Unos 5 mil policías serán desplegados mañana alrededor del Palacio real y del edificio donde se llevará a cabo la reunión de mañana.
«Es posible que algunos elementos intenten provocar disturbios. Queremos estar preparados para esa posibilidad», dijo Serbendra Janal, jefe de la policía de Katmandú, que prohibió las manifestaciones en varios puntos sensibles de la ciudad.
Los maoístas, que contra todos los pronósticos ganaron las elecciones del 10 de abril y por consiguiente deben formar gobierno, hicieron llegar a la capital a decenas de miles de miembros de su temido movimiento juvenil.
Los maoístas se habían comprometido a incluir la abolición la monarquía en el orden del día de la primera sesión de la asamblea constituyente.
La caída del rey Gyanendra marcará el fin de la única monarquía hinduista del mundo, que reina desde hace 240 años.
El rey Gyanendra, considerado por sus partidarios como la encarnación del dios Visnú, subió al trono en 2001 tras el espectacular y misterioso asesinato de nueve miembros de la familia real por el príncipe heredero, al parecer bajo el efecto de las drogas y el alcohol, que después se suicidó.
La impopularidad del monarca tocó fondo cuando destituyó al gobierno y se otorgó poderes absolutos en febrero de 2005.
Esto empujó a los principales partidos políticos nepaleses a aliarse con los rebeldes maoístas, sus enemigos históricos, para concluir un acuerdo de paz en 2006, que puso fin a una guerra civil que dejó más de 13 mil muertos.