Revolución necesaria, ayer y hoy


La Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) en el 65º aniversario de la Revolución de Octubre rindió «tributo a sus mártires y héroes, tanto de esa gesta histórica como de los que han regado con su sangre el suelo patrio de esa fecha al dí­a de hoy… La Revolución de Octubre fue necesaria ayer… y es necesaria hoy».

Ing. Raúl Molina Mejí­a
rmolina20@hotmail.com

El pueblo sigue en lucha, porque sólo el ataque del hambre, la desnutrición, la pobreza y la marginación generará esperanzas para ésta y nuevas generaciones, camino a la insoslayable revolución pací­fica. En un paí­s que exporta productos agrí­colas, hoy padecemos un «estado de calamidad» por la hambruna en el Corredor Seco y una calamidad permanente por la hambruna de millones de indí­genas y otros pobres. Los campesinos se movilizan para lograr la tierra arrebatada y usurpada, pese a que los poderosos manipulan los tribunales para continuar el despojo. Se persigue a sus dirigentes por «sedición», tal el caso del preso polí­tico Ramiro Choc.

Igual ocurre con los indí­genas en defensa de los recursos naturales. La contaminación del agua es verdadero genocidio, «crimen de lesa humanidad». Las compañí­as mineras, apoyadas por los regí­menes de turno, se enriquecen con nuestros minerales, dejando apenas migajas para el paí­s y desechos venenosos. El patriotismo de nuestros ricos no se ve, precisamente porque para la explotación son tan despiadados como los extranjeros. Aparte de ello, el crimen organizado, la inseguridad, la violencia, la corrupción, la irresponsabilidad del Congreso, la inoperatividad de la justicia y la ineficiencia gubernamental están llevando a las capas medias a la desesperación y a la clase dominante a intentar manipularlas para el golpe de Estado.

También los migrantes estamos en lucha. Señalamos a Obama que el fenómeno de la inmigración indocumentada no se resuelve con muros y barreras ni con represión, sino sólo con desarrollo. Es la falta de tierra, empleo y oportunidades la que genera la emigración y ante el hambre y la pobreza no habrá fuerza que contenga el flujo migratorio. Clamamos por una reforma migratoria humana: nos oponemos a la criminalización de los indocumentados; exigimos que se les brinde el camino justo a la regularización; exigimos la unidad familiar; apoyamos la formulación de planes bilaterales que permitan el acceso digno y seguro de trabajadores temporales a la fuerza de trabajo estadounidense; y promovemos que programas tipo TPS se manejen con criterios humanitarios.

En Guatemala, estamos a favor de las mayorí­as de nuestro paí­s y defendemos los derechos humanos y a los defensores de ellos. Exigimos también el voto y la representación de los ciudadanos guatemaltecos en el extranjero. Nuestro poder económico, sostén de la economí­a nacional, debe convertirse en poder polí­tico. En nuestras luchas propiciamos la unidad. Tenemos así­ la autoridad moral para plantear a nuestro pueblo la formación de un FRENTE AMPLIO, con la inclusión de fuerzas sociales y polí­ticas democráticas y progresistas, para proponer en el 2011 la renovación de los ideales y logros de la Revolución de Octubre de 1944. Urge una alternativa que responda a nuestros sectores mayoritarios y convierta en realidad el proyecto de Nueva Guatemala contenido en los Acuerdos de Paz de 1996.