La Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) en el 65º aniversario de la Revolución de Octubre rindió «tributo a sus mártires y héroes, tanto de esa gesta histórica como de los que han regado con su sangre el suelo patrio de esa fecha al día de hoy… La Revolución de Octubre fue necesaria ayer… y es necesaria hoy».
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El pueblo sigue en lucha, porque sólo el ataque del hambre, la desnutrición, la pobreza y la marginación generará esperanzas para ésta y nuevas generaciones, camino a la insoslayable revolución pacífica. En un país que exporta productos agrícolas, hoy padecemos un «estado de calamidad» por la hambruna en el Corredor Seco y una calamidad permanente por la hambruna de millones de indígenas y otros pobres. Los campesinos se movilizan para lograr la tierra arrebatada y usurpada, pese a que los poderosos manipulan los tribunales para continuar el despojo. Se persigue a sus dirigentes por «sedición», tal el caso del preso político Ramiro Choc.
Igual ocurre con los indígenas en defensa de los recursos naturales. La contaminación del agua es verdadero genocidio, «crimen de lesa humanidad». Las compañías mineras, apoyadas por los regímenes de turno, se enriquecen con nuestros minerales, dejando apenas migajas para el país y desechos venenosos. El patriotismo de nuestros ricos no se ve, precisamente porque para la explotación son tan despiadados como los extranjeros. Aparte de ello, el crimen organizado, la inseguridad, la violencia, la corrupción, la irresponsabilidad del Congreso, la inoperatividad de la justicia y la ineficiencia gubernamental están llevando a las capas medias a la desesperación y a la clase dominante a intentar manipularlas para el golpe de Estado.
También los migrantes estamos en lucha. Señalamos a Obama que el fenómeno de la inmigración indocumentada no se resuelve con muros y barreras ni con represión, sino sólo con desarrollo. Es la falta de tierra, empleo y oportunidades la que genera la emigración y ante el hambre y la pobreza no habrá fuerza que contenga el flujo migratorio. Clamamos por una reforma migratoria humana: nos oponemos a la criminalización de los indocumentados; exigimos que se les brinde el camino justo a la regularización; exigimos la unidad familiar; apoyamos la formulación de planes bilaterales que permitan el acceso digno y seguro de trabajadores temporales a la fuerza de trabajo estadounidense; y promovemos que programas tipo TPS se manejen con criterios humanitarios.
En Guatemala, estamos a favor de las mayorías de nuestro país y defendemos los derechos humanos y a los defensores de ellos. Exigimos también el voto y la representación de los ciudadanos guatemaltecos en el extranjero. Nuestro poder económico, sostén de la economía nacional, debe convertirse en poder político. En nuestras luchas propiciamos la unidad. Tenemos así la autoridad moral para plantear a nuestro pueblo la formación de un FRENTE AMPLIO, con la inclusión de fuerzas sociales y políticas democráticas y progresistas, para proponer en el 2011 la renovación de los ideales y logros de la Revolución de Octubre de 1944. Urge una alternativa que responda a nuestros sectores mayoritarios y convierta en realidad el proyecto de Nueva Guatemala contenido en los Acuerdos de Paz de 1996.