Un ex diplomático y funcionario internacional francés llamó a reiniciar la investigación sobre la muerte en 1961, en un accidente de aviación en el Congo, del entonces secretario general de la ONU, Dag Hammarskjold, retomando la tesis de una acción de mercenarios belgas.
En un libro de memorias que será publicado en Francia a principios de octubre, Claude de Kémoularia, de 85 años, que fue cercano colaborador de Hammarskjold (de 1957 a 1961) y representante de Francia en el Consejo de seguridad, reconstituye las circunstancias de la muerte del ex secretario general de la ONU en base al testimonio de tres ex mercenarios.
El DC-6 del diplomático sueco se estrelló el 17 de diciembre de 1961 cerca del aeropuerto de Ndola, en Rodesia del Norte (ahora Zambia) en plena crisis congolesa.
Hammarskjold tenía la intención de entrevistarse con el jefe de la provincia separatista congolesa de Katanga, Moise Tshombé.
Los mercenarios europeos que apoyaban a este último temían y se oponían a hacer concesiones a las Naciones Unidas.
Claude de Kémoularia dice haber contactado en 1967 a dos ex mercenarios y a un piloto belga, llamado Beukels, que afirmó haber derribado el avión de Hammarskjold.
Según esta versión, dos cazas de la pequeña fuerza aérea de Katanga, con base en Kolwezi, debían interceptar el avión de Hammarskjold y obligarlo a aterrizar en otra base, para que los mercenarios pudiesen negociar directamente con él.
Beukel hizo disparos de advertencia contra el avión, pero por «mala suerte», los proyectiles alcanzaron el aparato, que se estrelló.
El ex diplomático dijo que en la época transmitió esta versión al gobierno sueco con la «esperanza de que haría una investigación», pero fue en vano.
A comienzos de los años 1990, el ministerio sueco de Relaciones Exteriores había calificado como «extremadamente improbable» esta versión.
«Lo que yo quiero es «provocar una reapertura de la investigación», explicó Claude de Kémoularia, en momentos que se celebra la Asamblea general de la ONU en Nueva York.
«Si publico este testimonio, no es para rehabilitar a Hammarskjold, que no lo necesita, pues fue un diplomático ejemplar. Es porque tengo la esperanza de saber más sobre esta página de la historia», concluyó.
Claude de Kémoularia
ex secretario privado de Dag Hammarskjold