Revisarán juicio a cubanos presos en EE.UU.


Interés. El tema de los cinco presos cubanos en EE.UU. es uno de los principales temas de discusión en la isla.

El proceso de los cinco cubanos presos en Estados Unidos, donde están acusados de espionaje, es un tema recurrente en la isla, en ví­speras de una nueva revisión del caso, el próximo lunes 20.


La vista oral se realizará ante tres jueces del XI Circuito de la Corte de Apelaciones de la ciudad norteamericana de Atlanta, ante los que la defensa expondrá argumentos complementarios para mostrar las anomalí­as del anterior proceso judicial.

El cubanos presos en Florida, Estados Unidos, desde septiembre de 1998 son Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Fernando González y Antonio Guerrero.

La defensa dispondrá de 20 minutos para su descargo, al igual que la fiscalí­a, tras lo cual el caso continuará en revisión por el Pleno de la Corte sin fecha lí­mite para sus deliberaciones.

En sus alegatos, ambas partes se referirán a nueve temas pendientes, como los cargos de conspiración para cometer asesinato, espionaje y la mala aplicación de la Ley de Procedimiento de la Información Clasificada, entre otros.

Los cinco, como se les conoce internacionalmente, fueron condenados en 2001 a penas que fluctúan entre 15 años de privación de la libertad hasta doble cadena perpetua.

Ellos admitieron haber infiltrado a grupos extremistas anticubanos de Miami «para prevenir acciones terroristas contra la Isla», pero rechazaron realizar acciones contra Estados Unidos.

Cuba insiste en que el juicio en Miami fue amañado y que ellos nunca pusieron en peligro la seguridad de Estados Unidos, pues sólo habí­an penetrado las organizaciones terroristas que actúan contra la isla.

En agosto de 2005, tres jueces del Tribunal de Apelaciones de Atlanta declararon nulas las sentencias y ordenaron un nuevo juicio fuera de Miami, por considerar que no es posible recibir un juicio imparcial en esa ciudad en asuntos vinculados con Cuba.

Antes del fallo, un grupo de expertos sobre detenciones arbitrarias e ilegales de las Naciones Unidas consideró ilegí­timo el arresto y posterior encierro de los Cinco.

La decisión fue apelada por el gobierno norteamericano y justo un año después el pleno de esa instancia revocó el fallo del panel, que actualmente revisa nuevas aristas del caso.

Alicia Jrapko, una de las organizadoras de las movilizaciones en la nación norteña en defensa de esos detenidos, adelantó que en la audiencia –tercera en la Corte de Atlanta– estarán presentes juristas procedentes de distintas partes del mundo.

Para las autoridades cubanas, que los califica de «heroicos prisioneros del imperio», lo principal en este proceso es el hecho polí­tico, no lo jurí­dico, como evidencian los acontecimientos.

El presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, insiste en que la única solución justa para el caso de los cinco antiterroristas es ponerlos en inmediata libertad.

«Ellos penetraron grupos terroristas para impedir planes criminales contra el pueblo cubano y eso es un mérito muy grande», apunta Alarcón.

Expertos locales han comparado casos de espionaje probado en EE. UU. y otros donde los encartados buscaban información no clasificada, y los autores recibieron pocos años en prisión, con el tratamiento polí­tico de «ensañamiento» contra Los Cinco quienes –aseguran– no cometieron espionaje.

El influyente diario norteamericano «The New York Times» reflejó la contradicción entre el prolongado encierro de esos cubanos y la liberación en Estados Unidos del terrorista confeso Luis Posada Carriles, sobre quien pesa un reclamo de extradición a solicitud de Venezuela.

Posada Carriles fue jefe de operaciones de la Policí­a Polí­tica Venezolana y es acusado de torturar y asesinar a lí­deres polí­ticos y sociales, así­ como de ser responsable de la voladura de un avión cubano en pleno vuelo frente a Barbados en 1976, que costó la vida a 73 personas, entre otros crí­menes.

Un ejemplo más reciente de esa contradicción es la liberación el jueves último en Miami de Osvaldo Mitat, acusado junto con Santiago ílvarez Fernández-Magriñá de posesión de armas y explosivos en Estados Unidos.

Ambos acusados llegaron a un acuerdo con la fiscalí­a y esta los calificó de ’luchadores por la libertad’ y les redujo las penas de cárcel.

Cuando su detención, hace 22 meses, ambos declararon que ese alijo de armas estaba destinado para acciones contra Cuba.

«El caso de los Cinco –sostiene Alarcón– es una muestra irrefutable de que Estados Unidos ha desarrollado en Irak una guerra falsa, bajo la supuesta bandera del antiterrorismo, y, sin embargo, desde el principio ha violado sus propias leyes y manipulado el proceso de los patriotas cubanos.»

El gobierno de Cuba está convencido de que este es un juicio polí­tico, donde se mueven grandes intereses y detrás de los cuales está la Casa Blanca, con presiones y maniobras.

«Ellos penetraron grupos terroristas para impedir planes criminales contra el pueblo cubano y eso es un mérito muy grande».

Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento de Cuba.