Este encuentro «informal» se lleva a cabo en Ilulissat (oeste), cuyo glaciar fue incluido en 2004 en la lista de la UNESCO del patrimonio mundial de la Humanidad.
Esta conferencia está destinada a «intercambiar libremente los puntos de vista e ir más lejos en las reflexiones que en otros escenarios», como las Naciones Unidas, afirmó la ministra danesa del Clima, Connie Hedegaard, cuyo país será el anfitrión de la cumbre de la ONU sobre el clima en diciembre.
Grandes actores del debate sobre el clima, como Brasil, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Rusia, Japón e India, participarán en esta reunión de cuatro días que se lleva a cabo en el marco del «Diálogo de Groenlandia», una cita anual sobre el clima instaurada gracias a una iniciativa de Dinamarca, en 2005.
China fue el único país que rechazó esta invitación, sin dar los motivos. Según los medios de comunicación daneses, la visita que el Dalai Lama –el jefe espiritual de los tibetanos– realizó en mayo pasado a Copenhague, no es ajena a esta decisión.
Sin embargo, al ser interrogada por la AFP, una portavoz de la embajada china en Copenhague sostuvo el lunes que «todavía se examina» en Pekín esta participación.
Países pobres de Africa como Sudán, Tanzania y Mali también fueron invitados a esta reunión, destacaron los organizadores.
El viernes está prevista una conferencia de prensa en Ilulissat, donde se encuentra el glaciar más grande del hemisferio norte, cuyo retroceso se ha convertido en un símbolo del calentamiento climático.
Las anteriores reuniones del «Diálogo de Groenlandia», que reúne a los ministros del Medio Ambiente y del Clima de los países clave en negociaciones informales y no vinculantes sobre la gestión de los problemas climáticos, tuvieron lugar en Ilulissat (2005), Sudáfrica (2006), Suecia (2007) y Argentina (2008).