El almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, se reunió hoy en Helsinki con su homólogo ruso para tratar de reactivar las relaciones bilaterales, degradadas por el conflicto ruso-georgiano de agosto, informaron responsables militares norteamericanos.
Pese a la reunión, la OTAN dijo hoy que mantiene hasta nueva orden la decisión tomada en agosto de suspender sus relaciones de alto nivel con Rusia.
El almirante Mullen se entrevistó con el general Nikolai Makarov tras un almuerzo ofrecido por el ministro finlandés de Defensa Pauli Kaskeala, dijeron los responsables.
«Estratégicamente, pienso que es importante tener un diálogo con Rusia, pues apoyamos una relación profunda por un largo periodo», dijo a la prensa un oficial estadounidense antes del encuentro.
«Estaremos en desacuerdo en algunas cosas», empezando por la invasión rusa de Georgia en agosto, dijo el oficial.
Makarov, jefe del Estado Mayor ruso, solicitó la reunión cara a cara con Mullen, quien estuvo en contacto telefónico con su homólogo ruso días después de que Moscú invadiera Georgia el pasado agosto, indicó el oficial.
Mullen consideró que la iniciativa rusa de reunirse era buena, y quiso conocer las razones de Moscú.
La invasión rusa de Georgia en respuesta al intento de Tiflis de retomar el control de un territorio separatista prorruso, Osetia del Sur, fue el remate de dos años de desencuentros entre Moscú y Washington.
El escudo antimisiles estadounidense en Polonia y la República Checa, los planes de expansión de la OTAN en repúblicas ex soviéticas, y el apoyo de Washington a la independencia de Kosovo han irritado en los últimos meses a una Rusia que quiere volver a tener un papel preponderante en la escena internacional.
Con todo, Mullen cree que ambos países también comparten intereses, como la estabilidad mundial en caso de que Irán llegue a dotarse del arma atómica, dijo el oficial estadounidense.
El almirante Mullen está buscando «ámbitos de interés mutuo y de intereses vitales; ámbitos de cooperación en los que podamos marcar una diferencia», agregó el oficial.
Al preguntar al portavoz de la OTAN si el encuentro entre el almirante Mullen y el general Makarov significa un cambio de actitud de la Alianza hacia Moscú, James Appathurai respondió que los 26 países miembros se atienen a lo decidido tras el conflicto ruso-georgiano de agosto.
«La OTAN no ha discutido ni decidido aún el abandono de la posición adoptada por los aliados», en la reunión de urgencia sobre el conflicto ruso-georgiano de sus ministros de Relaciones Exteriores el 19 de agosto, dijo.
«Siguen sin reanudarse las relaciones a nivel de embajadores en el marco del Comité OTAN-Rusia», añadió Appathurai.
«Tampoco ha habido desde hace dos meses ninguna reunión del Comité militar de jefes de Estado Mayor de la OTAN y de Rusia», pese a que esas reuniones suelen ser mensuales, dijo el portavoz.